Publicación: Patologías extra-auditivas relacionadas a la exposición a ruido ocupacional
Portada
Citas bibliográficas
Código QR
Autor corporativo
Recolector de datos
Otros/Desconocido
Director audiovisual
Editor
Tipo de Material
Fecha
Citación
Título de serie/ reporte/ volumen/ colección
Es Parte de
Resumen en español
El ruido ocupacional constituye un factor de riesgo importante para la salud pública, especialmente en sectores como minería, construcción, manufactura y transporte, donde los trabajadores se exponen de manera crónica a niveles superiores a 85 dB(A). Tradicionalmente asociado a la hipoacusia, actualmente se reconoce que el ruido también ocasiona una amplia gama de efectos extra-auditivos que comprometen la salud integral del trabajador. Múltiples estudios evidencian la exposición prolongada al ruido estimula al eje hipotalámico-hipofisario-adrenal (HHA) y el sistema nervioso simpático, lo que desencadena respuestas fisiopatológicas como hipertensión arterial, alteraciones del sueño, disfunciones cognitivas, enfermedades cardiovasculares, trastornos gastrointestinales y metabólicos, así como efectos inmunológicos. Estas condiciones impactan de manera directa en la calidad de vida, el rendimiento laboral y el gasto asociados a la salud ocupacional. El diagnóstico de estas patologías representa un desafío clínico, ya que requiere una valoración interdisciplinaria que incluya historia laboral detallada, monitoreo de la exposición sonora, evaluación de marcadores clínicos y pruebas complementarias. Pese a la existencia de normativas, en muchos contextos se carece de vigilancia adecuada y se enfoca la prevención solo en la protección auditiva, ignorando otros efectos sistémicos. Por ello, es imprescindible adoptar un enfoque preventivo integral que combine controles de ingeniería, reorganización del trabajo, programas de educación y uso eficaz de equipos de protección personal. Además, la aplicación de programas de vigilancia médica que consideren tanto la audición como los efectos extra-auditivos es clave para una protección real y sostenida del trabajador expuesto al ruido ocupacional.
Resumen en inglés
Occupational noise is a major public health risk, particularly in sectors such as mining, construction, manufacturing, and transportation, where workers are chronically exposed to noise levels exceeding 85 dB(A). Traditionally associated with hearing loss, noise is now recognized as causing a wide range of non-auditory effects that compromise workers’ overall health. Numerous studies show that prolonged exposure to noise stimulates the hypothalamic-pituitary-adrenal (HPA) axis and the sympathetic nervous system, triggering pathophysiological responses such as high blood pressure, sleep disturbances, cognitive impairments, cardiovascular disease, gastrointestinal and metabolic disorders, as well as immunological effects. These conditions have a direct impact on quality of life, work performance, and occupational health-related costs. Diagnosing these conditions presents a clinical challenge, as it requires an interdisciplinary assessment that includes a detailed occupational history, monitoring of noise exposure, evaluation of clinical markers, and additional tests. Despite the existence of regulations, many settings lack adequate surveillance, and prevention efforts focus solely on hearing protection, ignoring other systemic effects. Therefore, it is essential to adopt a comprehensive preventive approach that combines engineering controls, work reorganization, education programs, and the effective use of personal protective equipment. Furthermore, the implementation of medical surveillance programs that consider both hearingand non-hearing effects is key to providing real and sustained protection for workers exposed to occupational noise.

PDF
FLIP 
