Introducción: La implementación del manual facilitó la interpretación de lectura de lámina periférica, organizar de manera más eficiente el flujo de trabajo en las fases preanalítica, analítica y pos analítica, así como una mayor precisión diagnóstica y toma de decisiones clínicas. Objetivo: Optimizar la calidad y estandarización del análisis morfológico de láminas periféricas según las recomendaciones del International Council for Standardization in Hematology (ICSH) en el Servicio de Hematología de un hospital nivel III – I en Lima, Perú. Descripción del trabajo: Se llevaron a cabo tres estrategias claves: la capacitación del personal con talleres teórico-prácticos; elaboración e implementación de un manual interno estandarizado para la revisión de las series roja, blanca, plaquetaria e identificación de células anómalas; así como la puesta en marcha de una evaluación piloto de concordancia inter observador. Durante el proceso, se identificaron diversos retos y deficiencias, entre ellos, la variabilidad en la interpretación de resultados, la falta de capacitación continua y la ausencia delineamientos estandarizados. Los hallazgos y la aplicación de las estrategias permitieron reducir la variabilidad en los criterios de reporte, incrementar la calidad técnica de las láminas, fortalecer las competencias del personal y promover una mayor adherencia a las buenas prácticas de laboratorio. Conclusión: La estandarización de criterios morfológicos bajo lineamientos del ICSH es una estrategia efectiva y sostenible para garantizar diagnósticos más precisos y alineados con estándares internacionales, lo que promueve un entorno de mejora continua y el fortalecimiento del sistema de calidad en hematología.
Introduction: The implementation of the manual facilitated the interpretation of peripheral blood smear readings, enabled more efficient workflow organization across the pre-analytical, analytical, and post-analytical phases, and led to greater diagnostic accuracy and improved clinical decision-making. Objective: To optimize the quality and standardization of morphological analysis of peripheral blood smears according to the recommendations of the International Council for Standardization in Hematology (ICSH) in the Hematology Service of a Level III–I Hospital in Lima, Peru. Description of the work: Three key strategies were carried out: staff training through theoretical and practical workshops; development and implementation of an internal standardized manual for the review of red cell, white cell, and platelet series, as well as identification of abnormal cells; and the launch of a pilot evaluation for inter observer concordance. During the process, several challenges and deficiencies were identified, including variability in result interpretation, lack of continuous training, and absence of standardized guidelines. The findings and implementation of the strategies helped reduce variability in reporting criteria, improve the technical quality of the smears, strengthen staff competencies, and promote greater adherence to good laboratory practices. Conclusion: The standardization of morphological criteria under ICSH guidelines is an effective and sustainable strategy to ensure more accurate diagnoses aligned with international standards, fostering a culture of continuous improvement and strengthening the quality system in hematology.