Introducción: La enfermedad renal afecta a millones de personas. En este contexto, la prueba de depuración de creatinina permite conocer el estado de salud del riñón; por consiguiente, es importante reducir los errores que se cometen en las tres fases de su proceso para obtener un resultado preciso. Objetivo: Este trabajo tiene como finalidad la implementación de un protocolo basado en las consideraciones técnicas para determinar la depuración de creatinina teniendo en cuenta las tres fases del proceso: preanalítica, analítica y posanalítica, en un hospital nivel II de Lima, Perú de marzo a junio 2025. Descripción del trabajo: Se realizó en un laboratorio de un hospital de categoría II. Gracias a la identificación de errores frecuentes en las tres fases del proceso de depuración de creatinina, se implementó un protocolo. Para la fase preanalítica, se creó una infografía explicando la recolección de la orina de 24 horas, así como una lista de cotejo para verificar la muestra de orina, sangre y datos del paciente. En la fase analítica, se aplicaron registros de calibradores, controles del equipo de bioquímica y conservación de reactivos. Finalmente, en la fase posanalítica, se usó una fórmula Excel, sistematizando los resultados. Conclusión: En el mes de mayo, se implementó el protocolo. En comparación con el mes de abril, se evidenció, en la fase preanalítica, una reducción en el rechazo de muestras de orina y, en menor medida, en las otras dos fases.
Introduction: Kidney disease affects millions of people. In this context, the creatinine clearance test allows us to understand the health status of the kidney, therefore, it is important to reduce the errors made in the three phases of its process to obtain an accurate result. Objective: This work aims to implement a protocol based on technical considerations to determine the creatinine clearance taking into account the three phases of the process: pre-analytical, analytical, and post-analytical, in a level II hospital in Lima, Peru from March to June 2025. Description of the work: It was carried out in a laboratory of a category II hospital. Thanks to the identification of frequent errors in the three phases of the creatinine clearance process, a protocol was implemented. For the preanalytical phase, an infographic was created explaining the collection of 24-hour urine, as well as a checklist to verify the urine sample, blood, and patient data. In the analytical phase, calibrator records, controls of the biochemistry equipment, and preservation of reagents were applied. Finally, in the posanalytical phase, an Excel formula was used to systematize the results. Conclusion: In the month of May, the protocol was implemented. Compared to the month of April, there was evidence, in the preanalytical phase, of a reduction in the rejection of urine samples and, to a lesser extent, in the other two phases.