En la actualidad, la población quechua tiene mayor presencia en los hospitales de Lima. Sin embargo, las diferencias lingüísticas y culturales representan un desafío para forjar la relación enfermero-paciente, así como para brindar una atención adecuada a su contexto sociocultural. Objetivo: Explorar y comprender la transculturalidad desde la experiencia de hospitalización de las personas quechuahablantes. Material y métodos: Estudio cualitativo de diseño fenomenológico, la técnica utilizada fue la entrevista semiestructurada, logrando su saturación teórica con 9 discursos. Se realizó pre-análisis, codificación y categorización. Resultados: Se encontró cuatro categorías. [1] Alteración de la cotidianidad: la hospitalización interrumpe los patrones de alimentación, sueño, vestimenta e higiene, provocando aislamiento y sensación de pérdida de tiempo. [2] La experiencia del cuidado enfermero: la relación enfermero-paciente fue valorada por su componente no verbal, sin embargo, la ausencia comunicativa dificulta la comprensión de la enfermedad, obligando a la persona a guardar silencio y depositar su confianza en el enfermero. [3] El proceso comunicativo, con dos subcategorías, el obstáculo comunicativo y la necesidad de que el personal aprenda quechua. [4] Prácticas culturales de salud, cuyo reconocimiento es clave para adaptar la atención. Conclusiones: El cuidado debe ser coherente con la cultura para lograr una transición saludable y el profesional debe emplear estrategias frente a la diferencia idiomática y cultural.
Currently, the Quechua-speaking population has an increasing presence in Lima’s hospitals. However, linguistic and cultural differences pose challenges in building the nurse–patient relationship and in providing care that is appropriate to their sociocultural context. Objective: To explore and understand transculturality from the hospitalization experience of Quechua-speaking individuals. Materials and Methods: A qualitative study with a phenomenological design was conducted. Semi-structured interviews were used, achieving theoretical saturation with nine narratives. Pre-analysis, coding, and categorization were performed. Results: Four categories emerged. [1] Disruption of daily life: Hospitalization interrupts patterns of eating, sleeping, dressing, and hygiene, leading to isolation and a sense of wasted time. [2] The experience of nursing care: The nurse–patient relationship was valued for its nonverbal component; however, the lack of communication hinders understanding of the illness, forcing individuals to remain silent and place their trust in the nurse. [3] The communication process, with two subcategories: communication barriers and the need for staff to learn Quechua. [4] Cultural health practices, whose recognition is essential for adapting care. Conclusions: Care must be culturally congruent to achieve a healthy transition, and health professionals should employ strategies to address linguistic and cultural differences.