PERFECCIONISMO EN EL ESTUDIANTE UNIVERSITARIO: FACTORES ASOCIADOS Y CONSECUENCIAS TESIS PARA OPTAR EL TÍTULO DE LICENCIADA EN PSICOLOGÍA GISELLE ALEJANDRA SALAZAR GRAU LIMA – PERÚ 2024 MIEMBROS DEL JURADO Dr. Giancarlo Ojeda Mercado Presidente Dr. Alberto Agustin Alegre Bravo Vocal Mg. Danitsa Alarcon Parco Secretaria ASESOR DE TESIS Dr. Roberto Bueno Cuadra DEDICATORIA A aquellos estudiantes que se desvanecen por estudiar en la búsqueda de logros personales y académicos, que estas páginas inspiren un entendimiento profundo del perfeccionismo e iluminen un camino hacia una relación más compasiva con ellos mismos. AGRADECIMIENTOS A mis queridos padres, por apoyarme incondicionalmente, su constante compañía y fe en mí han sido mi mayor fortaleza. Gracias por ayudarme a recordar que mi valía no está determinada por mis logros, sino por quién soy y mi luz interior. A mis hermanos, por ser mi refugio en momentos de turbulencia, ofreciéndome un precioso respiro de desconexión con sus risas y bromas. A mi abuelo paterno, por ser mi faro en el proceso de elaborar esta investigación, recordándome siempre cuál es mi verdadero norte, la importancia de mis metas y la perseverancia. A mi asesor, Roberto Bueno Cuadra, por su guía, paciencia y comprensión durante todo el proceso. Los aprendizajes adquiridos los atesoraré en mi corazón, sirviéndome de guía para futuras experiencias. A mis amigas de la universidad, por ser mi luz y roca en el proceso, darme años llenos de maravillosos recuerdos y motivarme a seguir adelante. A mi yo interior, que fue fuente de inspiración para la realización de esta investigación, quien con infinita curiosidad y amabilidad navega por el mar en búsqueda de la compasión con ella misma mientras quiere alcanzar la excelencia. TABLA DE CONTENIDO RESUMEN ABSTRACT I. INTRODUCCIÓN ........................................................................................... 1 1.1 Presentación y justificación del tema ....................................................... 1 1.2 Conceptualización de la variable .............................................................. 7 1.3 Factores asociados a la variable ............................................................. 31 1.4 Impacto de la variable: Las consecuencias del perfeccionismo ............. 92 1.5 Intervención correctiva y preventiva de la variable ............................. 101 1.6 Evaluación psicológica de la variable .................................................. 107 1.7 Aplicabilidad a la realidad peruana de los hallazgos obtenidos ........... 117 II. ANÁLISIS DEL TEMA .............................................................................. 120 III. CONCLUSIONES ....................................................................................... 154 Referencias Bibliográficas .................................................................................. 157 ANEXOS RESUMEN Históricamente, el perfeccionismo ha sido percibido como un rasgo y conducta disfuncional por sus características e impacto sobre distintos problemas psicológicos y académicos. Sin embargo, evidencia emergente indica la presencia de aspectos más adaptativos de este constructo y su relación con mayor bienestar y rendimiento. En el presente trabajo se realizó una revisión documental sobre los factores asociados (variables académicas, psicológicas y familiares) y consecuencias del perfeccionismo, general y académico, en el estudiante universitario. Para ello, se emplearon bases de datos y palabras clave relacionadas a la temática. se revisaron artículos a texto completo, nacionales e internacionales, en los idiomas inglés y español, publicados en el período 2019-2023. Se abordaron los modelos teóricos más resaltantes sobre el perfeccionismo, sus factores asociados y las consecuencias que produce en estudiantes universitarios. Se encontró que el perfeccionismo se ha asociado y tiene impacto sobre diversas variables psicológicas y académicas, lo que varía según sus dimensiones. No obstante, tiende a ser de carácter más desadaptativo, con evidencia contundente en lo que respecta a diversos problemas como la ansiedad, depresión, procrastinación, burnout, entre otros. Finalmente, se realizaron reflexiones teóricas sobre lo hallado, así también sobre el impacto teórico y social de la presente investigación. Palabras claves: Perfeccionismo, estudiantes universitarios, bienestar, adaptación problemas psicológicos, problemas académicos. ABSTRACT Historically, perfectionism has been perceived as a dysfunctional trait and behavior due to its characteristics and impact on different psychological and academic problems. The search for high standards and rigid self-evaluation, as well as the constant concern for errors and actions hinders university student´s ability to adapt and consequently, experience well-being. However, emerging evidence indicates the presence of more adaptive dimensions of this construct and its relationship with greater well-being and performance. For this reason, a documentary review was carried out on the associated factors (academic, psychological and family variables) and consequences of perfectionism (general and academic) in university students. Keywords related to the topic were used to search in the databases. Those with full text were revised, both national and international studies, as well as in English and Spanish for the last five years, specifically between the years 2019-2023. The most outstanding theoretical models of perfectionism, its associated factors, and the consequences it produces in university students were addressed. It was found that it has been associated with and has an impact on various psychological and academic variables according to its dimensions. However, it tends to be more maladaptive in nature, with strong evidence regarding various problems such as anxiety, depression, procrastination, burnout, among others. Finally, theoretical reflections were made on the findings, as well as on the theoretical and social impact of the research. Key Words: perfectionism, college students, well-being, adaptation, psychological problems, academic problems 1 I. INTRODUCCIÓN 1.1 Presentación y justificación del tema El perfeccionismo es un fenómeno cada vez más frecuente en la población juvenil, lo cual incluye a universitarios (Curran & Hill, 2019). Incluso, cifras internacionales estiman que entre el 25% - 30% de jóvenes presentan rasgos de perfeccionismo desadaptativo (Hawkins et al., 2006). En el contexto peruano, Auza (2018) encontró en su tesis que el 70% de alumnos universitarios presentaron rasgos perfeccionistas y de ese total, un 51.5% posee un nivel moderado y un 27% un nivel alto de perfeccionismo desadaptativo. Es importante estudiar dicho fenómeno en el contexto académico por su prevalencia, la cual está mediada por un contexto socio-cultural que alienta la exigencia, competencia y reconoce la consecución de logros como signos de éxito (Curran & Hill, 2019). Desde 1980, cambios culturales como el neoliberalismo y meritocracia juegan un rol en la promoción de estilos de vidas orientadas al éxito y la recompensa trasmitiendo la idea de que la exigencia puede conllevar a un estilo de vida deseado y valorado positivamente socialmente. Incluso, lo que ha favorecido la concepción de una valía personal basada al número de logros alcanzados (Flett et al., 2002) A su vez, dichos cambios culturales, condicionan las prácticas educativas y parentales, las cuales tienen una influencia significativa en el desarrollo del perfeccionismo de los universitarios. 2 En ese sentido, tanto los padres como los educadores, pueden experimentar la presión social de asegurar que sus hijos cuenten con recursos que les permita alcanzar el éxito en un contexto competitivo como el de hoy en día, que aún glorifica los logros y penaliza los fracasos (Verhaeghe, 2014). Evidencia de ello es que el aumento en las expectativas y creencias parentales en estudiantes universitarios desde el año 1989 hasta el 2019 se ha visto asociado al aumento de conductas perfeccionistas (Curran & Hill, 2022; Flett et al., 2002; Hewitt et al., 2017). Debida a la presión por alcanzar el éxito en un medio competitivo como el de hoy en día, existen padres que están siendo más demandantes y críticos con el desempeño de sus hijos para asegurar sus futuros buscando que esté orientado hacia la excelencia, trabajo arduo y logros socialmente reconocidos. Cabe mencionar que, en algunos casos, la orientación de la excelencia puede verse tergiversado por la búsqueda de perfección al momento que los padres llegan a extremos de control y monitoreo de los logros de sus hijos, junto a una demanda de impecabilidad y exigencia (Collishaw et al., 2012; Doepke & Zilibotti, 2019; Ramey & Ramey, 2010; Shaw et al., 2015), lo cual correlaciona con la adopción de estilos de crianza caracterizados por la ansiedad, sobreprotección y exceso de control hallado en universitarios con rasgos perfeccionistas (Soenens & Vansteenkiste, 2010). Sumado al entorno familiar, el entorno universitario también es un contexto que predispone el desarrollo del perfeccionismo al demandar el cumplimiento de estándares de calidad académica y profesional para la preparación de profesionales competentes (Aguilar et al., 2020; Arana et al., 2010). Frente a ello, los estudiantes pueden experimentar estrés y como parte de su manejo, se esfuerzan por destacarse en un entorno altamente competitivo, lo cual guarda relación con estadísticas que 3 indican que altos niveles de perfeccionismo están asociados a mayores niveles de estrés, ansiedad y depresión en universitarios. Asimismo, meta análisis internacionales reportan un aumento de perfeccionismo en estudiantes universitarios estadounidenses, canadienses y británicos (Curran & Hill, 2019), sobre todo del perfeccionismo socialmente prescrito. Dichas estadísticas reflejan que el contexto está siendo más demandante respecto al rendimiento académico y que los universitarios están adoptando conductas perfeccionistas para responder dichas exigencias ante el temor a no estar a la altura y bajo el convencimiento de que obtendrán aprobación y éxito a cambio de los logros que obtienen, incluso si el proceso de conseguirlos resulta ser desgastante producto de la sobre exigencia, meticulosidad y las preocupaciones. Como consecuencia, el perfeccionismo puede surgir como un afrontamiento desadaptativo para responder ante las exigencias del entorno actual, bajo el convencimiento que mediante el cumplimiento de estándares desmedidamente altos de forma constante e impecable podrán obtener la aprobación social deseada. Ello da evidencia que el perfeccionismo resulta ser un rasgo problemático para los universitarios debido a que experimentan malestar al realizar comportamientos como tener una excesiva preocupación por obtener niveles elevados de rendimiento mediante la meticulosidad en el desempeño y la evitación de los errores (Arana et al., 2014). Otras conductas son la autoevaluación crítica al percibir una brecha negativa entre el desempeño y los estándares deseados (Slaney et al., 2001). Es importante señalar que el perfeccionismo ha demostrado tener un impacto significativo sobre el bienestar de los estudiantes al demostrar ser un factor 4 de riesgo que predispone y mantiene múltiples problemas de salud mental como la depresión, ansiedad, la fobia social, entre otras (Pineda, 2018). Incluso Arana et al. (2014) hallaron que algunas de las consecuencias del perfeccionismo son de orden emocional (por ej. depresión), social (por ej. aislamiento, conflictos interpersonales), cognitivas (por ej. concentración alterada) y conductuales (trabajo excesivo, procrastinación, etc.) (p.40). En el contexto peruano, tesis realizadas con estudiantes universitarias reportan que el perfeccionismo, auto orientado y socialmente prescrito, esta asociado a mayor sintomatología depresiva (Tataje, 2013) como también, estrategias de afrontamiento disfuncionales como el culparse a uno mismo y otros, la rumiación, catastrofización e inversamente, con estrategias de focalización e interpretación positiva (Ynouye, 2021) Si bien históricamente se ha conocido al perfeccionismo como un rasgo de personalidad disfuncional, con el avance científico, distintos investigadores lo han conceptualizado desde una mirada multidimensional con el que se puede apreciar sus facetas intra e interpersonales, al igual que aspectos más funcionales que disfuncionales, y viceversa, dentro del mismo constructo. Evidencia de ello es que estudios reportan que el perfeccionismo se ha visto asociado a consecuencias para la salud mental, al igual que constructos relevantes y positivos para la adaptación universitaria como mayor rendimiento y logro académico, autoeficacia académica, entre otros (Aguilar, 2020), lo que hace que su adaptabilidad sea cuestionable. En la literatura científica, se han hallado estudios que investigan el perfeccionismo en universitarios asociado a un factor en específico, por ejemplo, con el logro académico (Madigan, 2019) estilos de crianza (Walton et al. 2020; 5 Feng et al., 2021), entre otros. Sin embargo, no se encuentra disponible en la literatura científica un estudio que ofrezca una actualización acerca del estudio del perfeccionismo, sus factores asociados y consecuencias en universitarios en los últimos cinco años. Dada su alta prevalencia en el contexto universitario y sus consecuencias en la salud mental, puede concluirse que es necesario estudiar el perfeccionismo al ser una problemática significativa. Es por ello que el presente estudio tiene como objetivo realizar una revisión teórica, mediante un diseño de revisión narrativa (Fortich, 2013) del perfeccionismo en general, sus factores asociados y sus repercusiones en el estudiante universitario, con base en la literatura científica publicada en los últimos cinco años. De modo particular, los objetivos específicos del estudio son: presentar la conceptualización del perfeccionismo, realizar una revisión de los factores que influyen en el perfeccionismo, analizar el impacto o consecuencias del perfeccionismo, presentar información acerca de intervenciones correctivas o preventivas del perfeccionismo, revisar aspectos de la evaluación del perfeccionismo, discutir la aplicabilidad de los hallazgos de la investigación sobre el perfeccionismo a la realidad peruana y analizar la relevancia teórica y aplicada de la investigación sobre el perfeccionismo. La justificación del presente estudio recae en la necesidad de comprender mejor la naturaleza del perfeccionismo, qué relaciones guardaría con otros factores psicológicos y qué consecuencias genera en los estudiantes universitarios. Las implicancias prácticas de los resultados se relacionan principalmente con el uso de información para orientar intervenciones psicológicas con estudiantes 6 universitarios, contribuyendo a mantener y mejorar la salud mental en esta población. Respecto a la metodología del estudio, la población de estudio elegida fue estudiantes universitarios de pregrado, con muestras con edades medias que oscilan desde los 18.57 como mínimo hasta los 23.67 años como máximo, inscritos en instituciones de educación superior de distintos países a nivel internacional. Es relevante en esta población el estudio del perfeccionismo ya que la entrada a la universidad marca una transición significativa y puede exacerbar los rasgos este tipo, debido a la presión de alcanzar estándares académicos y sociales más altos en un entorno altamente competitivo (Stoeber & Rennert, 2008; Curran & Hill, 2019). Por ende, el estudio del perfeccionismo en universitarios de pregrado es relevante debido a su impacto en el bienestar, desarrollo y adaptación universitaria. Los criterios de revisión para la rigurosidad de la metodología fueron los siguientes. Sobre los criterios de inclusión, se consideró investigaciones recopiladas través de las bases de datos Redalyc, Scielo, Proquest, Ebsco, Pub Med y Scopus. Se utilizaron las siguiente palabras clave en los buscadores: “perfeccionismo”, “estudiantes universitarios, “perfectionism”. “undergraduate” y “college students”. Se emplearon operadores booleanos del siguiente modo para refinar la búsqueda: “perfeccionismo” AND “universitarios”, “perfectionism” AND “undergraduate students” “college students”, NOT “clinical sample”. Para contar con una medida precisa adicional de rigor en los trabajos revisados, se limitó la revisión a artículos publicados en revistas (criterio de revisión por pares para publicación). Se incluyó artículos de revistas científicas a texto completo, publicados en los últimos cinco 7 años (2019-2023) en los idiomas inglés y español. Asimismo, se consideraron estudios de diversa temporalidad (transversal o longitudinal) o diseño (descriptivo, comparativo, correlacional y experimental). Con respecto a los criterios de exclusión, no se incluyeron estudios que no investigaran el perfeccionismo, sus factores asociados y consecuencias en muestras universitarias de pre grado. Igualmente, no se consideraron estudios que incluían en su muestra universitarios, pero no reportaban resultados separados para este grupo. Tampoco se consideraron publicaciones que estuviesen en otros idiomas y fechas que las indicadas o trabajos en proceso de publicación, como, por ejemplo, manuales, ponencias, entre otros. 1.2.Conceptualización de la variable 1.2.1. Perfeccionismo en el universitario El perfeccionismo se define como un rasgo de personalidad que apunta a la búsqueda y consecución de estándares excesivamente altos e idealizados mediante un desempeño impecable, con el fin de evitar una evaluación social negativa (Gaudreau, 2019). Adicionalmente, las personas con tendencias perfeccionistas se preocupan mucho por cometer errores y dudan constantemente de sus acciones ante la preocupación de no rendir excepcionalmente (Frost et al., 1990). Incluso, se observa que evitan la crítica y evaluación negativa y ante ello, lo compensan mediante el perfeccionismo, para que a través de este rasgo puedan satisfacer y compensar necesidades psicológicas de aprobación (Gaudreau et al., 2022; Gong et al., 2016; Smith et al., 2021; Sirois & Molnar, 2019) 8 Sobre los altos estándares perfeccionistas, Gaudreau et al. (2022) en uno de sus cinco estudios los distingue de los de excelencia. Encontraron que los estándares perfeccionistas, a diferencia de las de excelencia, implican un grado alto de dificultad y de impecabilidad. Por ejemplo, los estudiantes que buscan la perfección tienden a enfocarse en obtener calificaciones perfectas, mientras que aquellos que buscan la excelencia muestran una mayor tolerancia al error. Sin embargo, apuntar a calificaciones sobresalientes no siempre se traduce en un rendimiento y logro consistente y con mejorías con el tiempo (Gaudreau et al., 2022) El estudio cualitativo de Tan (2022) en universitarios filipinos confirma que las personas con rasgos perfeccionistas establecen estándares altos, a menudo inalcanzables, para satisfacer expectativas y presiones internas o externas de rendimiento. Esto puede llevar a una inmovilización por el deseo de perfección, lo cual se mantiene a partir de la preocupación constante por los errores y la duda sobre las acciones. Ante ello, el estudiante puede experimentar insatisfacción al concebirse como insuficiente por no poder estar a la altura de sus estándares y realizar esfuerzos más meticulosos para evitar el malestar (vergüenza, decepción) y/o una evaluación social negativa (rechazo, crítica) (“Siempre quiero dar el 101% en todo lo que hago, no me gusta la sensación que viene después que no di lo mejor de mí, así que mitigo ese riesgo haciendo mi estándar más alto”). Además, pueden mostrar conductas narcisistas y competitivas, como asumir todo el trabajo en proyectos grupales y culpar a otros por resultados insatisfactorios (por ej. “probablemente sean obstáculos sino quieren lo mismo que yo”). 9 Es necesario destacar que estas cualidades no solo se ven en universitarios filipinos, sino también en universitarios con influencias occidentales orientados (Espejo, 2018; Salvosa & Hechanova, 2020). Según Smith et al. (2021), los estudiantes universitarios se orientan a estándares muy altos y muestran preocupación por errar en el proceso debido al temor a reacciones negativas, críticas, incluso perder el aprecio por fallar. Gestionan esto con desempeño meticuloso y esfuerzo excesivo, así como con rumiación y dudas constantes sobre su desempeño (Frost et al., 1990; Fletcher & Shim, 2019; Sherry et al., 2016). Según el modelo de Hewitt & Flett (1991), algunos estudiantes se demandan perfección a sí mismos o a otros por sus propias necesidades de alto rendimiento, como también se orientan a la perfección por cumplir las necesidades que perciben que otros tienen de ellos. Esto puede ser contraproducente y estresante, especialmente cuando intentan satisfacer expectativas ajenas ya que están fuera del control de estudiante y permiten que condicione su ánimo y aprobación. Por otro lado, se plantea que el perfeccionismo puede tener aristas más desadaptativas que otras, lo que afecta de forma diferencial en las respuestas afectivas, cognitivas y comportamentales del estudiante. Lo & Abbot (2019) exploraron como el perfeccionismo puede manifestarse en una muestra de 171 universitarios con la “Almost Perfect Scale” de Slaney, la cual propone que el perfeccionismo es adaptativo cuando el estudiante tiene niveles altos de estándares y bajos de discrepancia y desadaptativo cuando tiene niveles altos en ambos. La diferencia radica en la reacción que el estudiante tiene cuando no puede alcanzarlas, siendo desadaptativo cuando se siente muy insatisfecho consigo mismo y ansioso. 10 Encontraron que los estudiantes con niveles altos de perfeccionismo experimentaban tensión ante tareas, pero sus estados de ánimo y confianza en sí mismos se veía afectados más cuando percibían que la tarea era difícil ya que experimentaban creencias de incompetencia. Específicamente, hallaron que aquellos con indicadores de perfeccionismo adaptativo mostraron mayor persistencia en las tareas mientras que los que tenían de perfeccionismo desadaptativo menor persistencia en tareas con expectativas altas y repetitivas, al experimentar posiblemente miedo al fracaso. Asimismo, Razmi et al. (2020) encontraron resultados similares en una muestra de 117 estudiantes iraníes perfeccionistas (44.4% adaptativos y 30.8% desadaptativos) mostrando que las personas con indicadores de perfeccionismo adaptativo mostraban mayor esfuerzo y persistencia, mientras que los perfeccionistas desadaptativos tendían a evitar el fracaso y la evaluación social negativa. Los estudios de Tan (2022) y Smith et al. (2021) destacan la influencia significativa de la presión familiar y universitaria en el perfeccionismo. En lo que respecta lo familiar, los padres pueden trasmitir expectativas de alto rendimiento y responder ante su incumplimiento con críticas, lo cual puede condicionar a los hijos a experimentar malestar y en un intento de evitar dicha experiencia recurren a conductas de perfección (por ej. “me decían que podía hacerlo mejor que él, entonces lo hacía más por ganarlo que por mí misma”). Cabe destacar las diferencias culturales, pues en las orientales el deseo de honrar a los padres y antepasados puede estar motivando el perfeccionismo mientras que, en las occidentales, pueden estar presentes factores como el individualismo, la competitividad y la influencia de padres con tendencias perfeccionistas de querer 11 que sus hijos aseguren el éxito (Curran & Hill, 2019). Adicionalmente, los estudiantes pueden mantener o modificar sus tendencias perfeccionistas en respuestas a las exigencias del ambiente universitario, por ejemplo, algunos perciben altas expectativas por parte de los profesores y se exigen cumplir con objetivos desafiantes. (Odacı et al., 2017). Además, factores culturales, como la tendencia colectivista en algunas culturas latinas y orientales, pueden influir en la necesidad de honrar a la familia a través del alto rendimiento. El grado de autonomía promovido por la universidad también puede afectar, ya que algunos persisten en la autoexigencia mientras que otros aprenden que la perfección no es realista. Incluso, la investigación en universitarios superdotados es variadas, algunos estudios muestran que no hay diferencias significativas y los estudiantes muestran conductas de perfeccionismo desadaptativo y otros de perfeccionismo adaptativo (Cross et al., 2018). En esa misma línea, una revisión meta analítica encontró que los estudiantes, independientemente de ser superdotados o no, muestran niveles similares de preocupación por el perfeccionismo, pero los superdotados exhiben mayores niveles de esfuerzo perfeccionista, posiblemente debido a su historial de logros académicos (Stricker et al., 2020). En conclusión, el perfeccionismo en estudiantes se manifiesta en la búsqueda de estándares muy exigentes y un rendimiento impecable, motivado tanto por la autoexigencia como por expectativas externas de rendimiento, que el estudiante imagina que se tienen. Los estudiantes lo pueden percibir como un arma de doble filo ya que, aunque puede conducir a logros, genera presiones y preocupaciones que pueden ser desadaptativas, como la evitación de los errores y 12 la experiencia social negativa consecuente, el rechazo o la crítica, los cuales son inevitables para los humanos. La prevalencia del perfeccionismo varía entre estudiantes y puede tener consecuencias negativas en el ámbito académico, social y mental, como la procrastinación, el burnout y el estrés elevado. Finalmente, el perfeccionismo, según varios autores, es un rasgo multidimensional de la personalidad que implica la búsqueda de estándares excesivamente altos y una autoevaluación crítica del desempeño (Gaudreau et al., 2022; Sirois & Molnar, 2016). Lo multidimensional hace referencia a aspectos intra e interpersonales del rasgo perfeccionista, como también a facetas más desadaptativas que otras, de las cuales se tratará con detalle más adelante (Hamachek, 1978; Frost et al., 1990; Hewitt & Flett, 1991, Slaney et al., 2001; Stoeber & Otto, 2006; Terry-Short et al., 1995). Según Gaudreau (2019), el perfeccionismo se define como “la tendencia de apuntar y esforzarse hacia estándares idealizados, impecables y excesivamente altos de una manera implacable" y que algunas palabras utilizadas para describir el perfeccionismo son “excesivo, exigente, libre de errores, impecable e idealista” (Gaudreau, 2019, p. 200), lo que es diferente a “productivo, logrado, hábil, competente”. Asimismo, el perfeccionismo pudo haberse desarrollado en respuesta a experiencias pasadas de crítica y fracaso, actuando a veces como una respuesta disfuncional para satisfacer necesidades emocionales. A continuación, se revisarán modelos teóricos que conceptualizan el perfeccionismo. 1.2.2. Modelos de Perfeccionismo 1.2.2.1.Modelo de Hamachek (1978) 13 Hamachek (1978) postula la existencia de un perfeccionismo multidimensional, identifica que pueden existir personas perfeccionistas que está orientadas al logro de altos estándares y que pueden distinguirse en dos clases: “normales/adaptativos” y “neuróticos/desadaptativos”. Cabe destacar que esta influido por la visión de Adler sobre el perfeccionismo, (Adler, 1956 citado en Ashby & Kottman, 1996) quien propone que la búsqueda de perfeccionismo nace de una sensación de inferioridad que busca ser compensada y que, en ese proceso de buscarlo, la persona experimenta un vaivén de tensión e inquietud y únicamente siente mucha satisfacción cuando logra el estándar, sensación que se desvanece cuando añade mayor exigencia al estándar. Especifica que lo que distinguen a estos tipos de perfeccionistas es que, por un lado, los que tienen tendencia adaptativa son capaces de sentirse satisfechos con sus esfuerzos y logros obtenidos a diferencia de las personas con tendencia desadaptativa que, debido a la creencia rígida que tienen sus esfuerzos nunca son suficientes y sus estándares cada vez más altos y demandantes. Asimismo, las personas con tendencia adaptativa cuentan con una mayor flexibilidad ante los errores, contrariamente a las personas con tendencia desadaptativa que son intolerantes a ella. A continuación, se reportarán modelos teóricos del perfeccionismo que se basan en esta visión multidimensional ofrecida por Hamachek (1978) como uno de los primeros antecedentes en la literatura. 1.2.2.2. Modelo de Frost et al. (1990) 14 Frost et al. (1990) conceptualizan el perfeccionismo como un rasgo de personalidad multidimensional conformado por distintos aspectos. Dichos autores detallan que el perfeccionismo se caracteriza por la fijación de estándares altos de logro propios y el ímpetu de la persona de alcanzarlos impecablemente, sin errores. Añaden, que además de los altos estándares, está la autocrítica dura sobre el desempeño frente a dichos estándares, y la preocupación constante y creciente por los errores (Frost et al., 1990). Cabe recalcar que hipotetizan que esta tendencia perfeccionista estaría relacionada a influencias familiares, sobre todo ante la alta tendencia de los padres de ser demandantes con lo que esperan para sus hijos y ser muy críticos con su desempeño (Frost et al., 1990). Frost et al. (1990) plantean un modelo del perfeccionismo con seis dimensiones desde una mirada multidimensional que contemplan aspectos adaptativos (ej. estándares personales, organización) y desadaptativos (ej. preocupación por los errores, indecisión sobre las acciones). Asimismo, las dimensiones pueden categorizarse también en dos grupos: rasgos intrapersonales e interpersonales (Amorós, 2017; Pineda, 2018; Stallman & Hurst, 2011). Cabe recalcar que el grupo de rasgos interpersonales (expectativas y críticas parentales) hace referencia a las dimensiones asociadas a la interacción familiar, los cuales son comprendidos como componentes separados del perfeccionismo y a la vez, de influencia ontológica en el rasgo. Las dimensiones vienen a ser las siguientes:  Rasgos intrapersonales o Estándares personales: pautas personales estrictas y autoimpuestas que están asociadas a un rendimiento alto. 15 o Organización: sentido de orden y pulcritud. o Preocupación por los errores: reactividad negativa ante los errores, interpretados como signos de fracaso y desaprobación social. o Indecisión de la acción: dudas sobre la calidad de las acciones ejecutadas, puede considerar que lo que hace no es suficiente para conseguir un producto que le genere satisfacción. Frost et al. (1990) destacan la dimensión de la preocupación por los errores como la dimensión cardinal del perfeccionismo desadaptativo y el que más se asocia con el desajuste psicológico y malestar emocional. Por otro lado, menciona que las dimensiones de organización y estándares personales se asocian más al perfeccionismo adaptativo (Amorós, 2017; Stoeber et al., 2007).  Rasgos interpersonales o Expectativas parentales: creencias que tiene la persona de que sus padres esperan el cumplimiento de altos estándares de logro y exigencia a lo largo de la vida. o Críticas parentales: la percepción de los padres como personas que juzgan de manera crítica los errores cometidos. 1.2.2.3. Modelo de Hewitt & Flett (1991) Hewitt y Flett (1991) coinciden con Frost et al. (1990) en entender el perfeccionismo basándose en la tendencia a plantearse metas muy rígidas, valorar 16 el desempeño desde una autocrítica severa, la constante preocupación de errores y el valorarse en función a estos y los logros; sin embargo, Hewitt y Flett (1991) se distinguen por proponer un enfoque más interpersonal a la definición y medición del perfeccionismo. Este enfoque considera las direcciones que pueden tomar las exigencias (estándares, evaluación crítica) perfeccionistas, estas direcciones pueden ser hacia uno mismo, hacia los demás o socialmente prescritas por otros (Hewitt & Flett, 1991). En otras palabras, puede decirse que hay tres posibilidades, uno mismo se exige perfección, uno exige perfección a los demás o finalmente, uno mismo percibe que está siendo exigido perfección de parte de otros (Hewitt & Flett, 1991). Según Hewitt & Flett (2002), las tres dimensiones del perfeccionismo podrían incidir en algún nivel de vulnerabilidad para la persona, ya que el perfeccionismo se ha visto asociado a diferentes psicopatologías como también a consecuencias a nivel académico. Incluso, podrían exacerbar los síntomas ejerciendo influencia sobre cómo la persona afronta los eventos estresantes, por lo que el perfeccionismo también puede tener un rol mediador o moderador al influir en la percepción de los errores y fracasos como altamente estresantes (Tataje, 2013). Estas tres direcciones del perfeccionismo se pueden describir con algo más de detalle, de este modo:  Perfeccionismo auto orientado: La persona se demanda perfección de sí misma; esto significa que persigue metas altas, hasta poco irrealistas, y en el proceso, se autoevalúa de forma crítica y minuciosa.  Perfeccionismo orientado a otros: La persona demanda perfección a otros, lo que implica una fijación de expectativas y presiones 17 relacionadas a alto desempeño a otros, muchas veces poco realistas en relación a su desempeño real. También, una evaluación crítica y constante del rendimiento del otro a fin de verificar el cumplimiento de los estándares que se busca lograr.  Perfeccionismo socialmente prescrito: La persona percibe que otros le demandan perfección, pues se tiene la creencia fija que los pares presionan con el cumplimiento de estándares de alto rendimiento muy exigentes, por lo que la persona hace lo imposible para satisfacer las expectativas por su deseo de obtener aceptación y aprobación social. Algunos autores conceptualizan el perfeccionismo hacia uno mismo con un lado más adaptativo del perfeccionismo por el placer que puede sentirse el lograr altos estándares y proponerse metas mayores; no obstante, si es o no una forma adaptativa de perfeccionismo es algo que sigue en discusión por el carácter estricto e impecable que puede implicar (Hewitt & Flett, 1991) Aguilar et al. (2012) adoptaron el modelo de Hewitt y Flett (1991) y lo adecuaron al contexto universitario en su conceptualización del constructo de perfeccionismo académico, el cual miden mediante su inventario. Por tanto, el perfeccionismo académico contiene las mismas dimensiones y modos de definición: perfeccionismo hacía sí mismo, perfeccionismo hacia los demás y perfeccionismo socialmente prescrito. Sin embargo, es conveniente indicar a través de qué comportamientos se pueden observar estos rasgos perfeccionistas en estudiantes universitarios: 18  Perfeccionismo hacía sí mismo: El estudiante se exige perfeccionismo mediante metas que suponen una dificultad acompañada de una evaluación minuciosa de su desempeño, aunque puede sentir satisfacción cuando logra sus objetivos. Se puede evidenciar en algunos comportamientos como, por ejemplo: verificar reiteradas veces sus respuestas en exámenes o trabajos, tomar descansos solo cuando se ha finalizado la tarea y sentir insatisfacción con los trabajos como también, afectos negativos al equivocarse y/o fallar.  Perfeccionismo hacia los demás: El estudiante exige perfección a otros fijándoles estándares y evaluándolos de forma rígida; lo cual se evidencia en algunos comportamientos como, por ejemplo: hacer partes del trabajo que le corresponde a otro porque no cumple con los estándares, hacerle saber consistentemente a los compañeros las apreciaciones de su trabajo y exigirles perfección o también manifestar sentimientos de desconfianza y/o decepción cuando los compañeros se esfuerzan poco.  Perfeccionismo socialmente prescrito: El estudiante percibe que otros le demandan perfección, se fija expectativas altas e irrealistas de excelencia y trata de cumplirlas por el pleno convencimiento de que los demás le exigen perfección y que, cumpliéndolos, recibirá aprobación. Se evidencia en comportamientos como: sentir inquietud ante la posibilidad de ser o el hecho de ser rechazado por bajas notas o pocos logros o creer que con altas calificaciones hará más amigos o tendrá una mejor relación con los profesores, entre otros. 19 1.2.2.4. Modelo de Slaney et al. (2001) Desde otro punto de vista, el modelo propuesto por Slaney et al. (2001) plantea la distinción entre personas no perfeccionistas, perfeccionistas adaptativos y perfeccionistas desadaptativos, basándose en el estudio de tres dimensiones: estándares de rendimiento, la discrepancia percibida entre estos estándares y el desempeño real y finalmente, el sentido del orden. Según estos autores, los elevados estándares de desempeño y la preferencia por el orden son aspectos positivos mientras que la discrepancia, es el aspecto negativo del perfeccionismo (Slaney et al., 2001). Los mismos autores destacan que la percepción de discrepancia que tengan los individuos respecto a su desempeño real e ideal es lo que discrimina entre personas perfeccionistas adaptativas y desadaptativas ya que, para dichos autores, el problema no recae en tener estándares elevados, sino en percibir que el desempeño real está lejos del ideal; precisamente, el sentirse angustiado e incapaz de lograr los estándares es lo que conduce al malestar (Slaney et al., 2001). A partir de las tres dimensiones propuestas por Slaney et al. (2001), se definen tipologías de perfiles perfeccionistas: el perfeccionista adaptativo, el perfeccionista desadaptativo y el no perfeccionista; tipología que ha sido consensuada también mediante diversos estudios. Slaney et al. (2001) refieren que las personas perfeccionistas desadaptativas se caracterizan por tener estándares muy elevados y ser muy críticos consigo mismos en su proceso de autoevaluación, lo que hace que perciban una diferencia entre su desempeño real y aquel al que pretenden llegar, además que les dificulta el poder alcanzar sus metas. Asimismo, están preocupados por cometer errores y ser 20 criticados por ellos, lo que coincide con otros modelos teóricos (Frost et al., 1990). Las personas con perfeccionismo adaptativo tienen estándares muy elevados, pero a diferencia de las personas con perfeccionismo desadaptativo, en vez de tener una autocrítica destructiva, practican una auto evaluación con el fin de mejorar en las siguientes ocasiones. Son capaces de seguir viéndose exitosos a pesar de no cumplir con sus estándares en determinados momentos o equivocarse, porque entienden la existencia de limitaciones y lo natural de equivocarse y de no poderse conseguir siempre y de un modo perfecto lo que se quiere (Blatt, 1995; Hamachek, 1978). Finalmente, los individuos no perfeccionistas tienen estándares de rendimiento más bajos en relación a aquellos con rasgos perfeccionistas (LoCicero & Ashby, 2000; citados en Helguera & Oros, 2018). Respecto a los modelos descritos hasta aquí, puede decirse que los tres acuerdan en la multidimensionalidad del rasgo perfeccionista, pero difieren en los aportes que dan respecto a sus dimensiones y cooperan en la conceptualización del mismo. Frost et al. (1990) identifican seis dimensiones: estándares personales, orden, preocupación por los errores, dudas sobre las acciones, expectativas y críticas parentales; Hewitt y Flett (1991) evalúan el perfeccionismo desde un foco más interpersonal sin perder de vista los altos estándares (propios, impuestos por otros), la preocupación por los errores, insatisfacción al no lograr los estándares, la autocrítica y crítica ajena, pero enfatizando en las tres direcciones a que puede orientarse el perfeccionismo: perfeccionismo hacia si mismo, hacia los demás y socialmente prescrito. Finalmente, Slaney et al. (2001) hacen una distinción más notoria entre los aspectos adaptativos y desadaptativos del perfeccionismo, comparado con los modelos anteriores. 21 1.2.2.5. Modelo de Stoeber & Otto (2006) Stoeber y Otto (2006) optan por una mirada integradora de los modelos recién descritos. Dichos autores proponen que las manifestaciones del perfeccionismo se organizan en dos factores de orden superior, en el que se integran los distintos factores propuestos por los modelos multidimensionales previamente mencionados (Frost et al., 1990; Hewitt et al., 1991; Slaney et al., 2001) Estos factores son las preocupaciones y los esfuerzos perfeccionistas (Stoeber & Otto, 2006). Cabe destacar que la identificación de estos factores facilita la diferenciación de perfiles de perfeccionismo: el sano, que está conformado por altos niveles de esfuerzo y bajos de preocupación y el insano, conformado por altos niveles tanto de esfuerzos como de preocupaciones (Stoeber & Otto, 2006). Estos dos factores se pueden describir del siguiente modo:  Preocupaciones perfeccionistas: Es la faceta negativa e insana del perfeccionismo. Comprende aspectos de los modelos ya mencionados. Además de la búsqueda de altos estándares, está la preocupación por cometer errores y la percepción de que son sinónimos de fracaso. Esta también la indecisión sobre las acciones dada una preocupación subyacente de no estar completando apropiadamente e impecablemente las tareas. Asimismo, el perfeccionismo socialmente prescrito, dicho de otro modo, la creencia de que otros demandan expectativas altas y que, a su vez, evalúan con mucha dureza el desempeño. Por último, la discrepancia que, en otras palabras, la persona percibe que su desempeño no está a la altura de su estándar, lo que genera malestar y sensaciones de insuficiencia e inutilidad 22 (Stoeber & Otto, 2006). Este factor de orden superior muestra correlaciones consistentes con constructos que representan un riesgo para la salud de las personas (Sherry et al., 2016; Stoeber & Otto, 2006), tanto de orden clínico: sintomatología depresiva, ansiedad social, ideación suicida, trastornos alimenticios (Arana, 2002; Noble et al., 2014; Roxborough et al., 2012; Scappatura et al., 2011), como de orden académico: procrastinación y pobre rendimiento en el colegio y la universidad (Arana et al., 2014; Shim et al., 2016)  Esfuerzos perfeccionistas: Es la faceta más saludable del perfeccionismo, incluye los factores de estándares personales y/o altos, el orden y el perfeccionismo auto orientado. Comprende la búsqueda de perfección vía la persecución de metas muy altas, para la cual la persona se autoexige con esfuerzos intensos y meticulosos bajo una motivación intrínseca. Todavía queda en duda el impacto positivo de los esfuerzos perfeccionistas, ya que algunos estudios indican que, cuando son controladas las preocupaciones perfeccionistas, los esfuerzos perfeccionistas están asociados a factores funcionales, pero otros estudios todavía indican asociaciones con vulnerabilidad y malestar psicológico. Posiblemente su asociación a la vulnerabilidad se debe al propio estrés que produce la elevada autoexigencia como también, la anticipación negativa de los eventos, lo que predispone a pensamientos irracionales (DiBartolo et al., 2007) y la vigilación de errores (Besser et al., 2004; Flett et al., 2016; Lo & Abbott, 2013). 23 1.2.3. Perfeccionismo Adaptativo y Desadaptativo Actualmente, la discusión sobre si el perfeccionismo resulta ser beneficioso, dañino o hasta incluso, innecesario, continúa entre los investigadores (Gaudreau et al., 2022). Esto se debe a que en la literatura científica se encuentran investigaciones en las que aspectos del perfeccionismo se han asociado a constructos funcionales y considerados como positivos, a pesar de la larga tradición que tiene el perfeccionismo de ser considerado como negativo e indeseable. Es por esto que se habla de aspectos funcionales y disfuncionales del perfeccionismo. El lado desadaptativo se ve por la presencia del estándares exigentes e irrealistas, y una evaluación autocrítica y constante sobre las capacidades propias, lo cual, impide el disfrute durante el proceso de desempeño, propicia el malestar (miedo, ansiedad, depresión, irritabilidad) como también la fijación excesiva en el desempeño y los errores (De Rosa et al., 2012; Egan et al., 2012; Frost et al., 1990; Ramírez, 2019). Asimismo, los individuos afectados por este aspecto desadaptativo se orientan a múltiples tareas, muchas veces impuestos por otros (ej. padres, profesores, pares), y las hacen con mucha meticulosidad, con la intención de evitar errores, sobresalir en cada una de ellas y así, conseguir aprobación externa (Gonzáles-Urbina, Gomez-Arizaga & Conejeros-Solar, 2017). Cabe recalcar la existencia de influencias familiares que se caracterizan por ser muy demandantes e instaurar la idea de que el alto rendimiento (impecable, constante) es primordial y valorado positivamente; al contrario que en el caso de los errores, que son interpretados como grandes fracasos que merman la autoestima, rendimiento (Gonzáles-Urbina et al., 2017). Frente a ello, la persona con estas tendencias de 24 perfeccionismo, se define según el número de éxitos y fracasos obtenidos (Burns, 1980; Shafran et al., 2002), asimismo, la presión de perfección es tan grande que el estudiante es afectado negativamente en la esfera social, por ejemplo su baja tolerancia a la frustración puede ocasionar conflictos con otros, la renuncia de actividades sociales, el aislamiento por sobre fijarse en el cumplimiento obligatorio de los altos estándares (Chemisquy & Helguera, 2018; Gonzáles-Urbina et al., 2017; León Arroyo, 2019) Por contrario, la faceta adaptativa es vista desde la perspectiva de los altos estándares, que son exigentes, pero a diferencia de la faceta desadaptativa, el proceso de alcanzarlos es flexible y la persona siente satisfacción lográndolos. Estos estándares se asocian a la persona ideal que la persona aspira a ser (Enns & Cox, 2002; Slaney et al., 2001) y están influenciados por el deseo de alcanzar el éxito y ganar una sensación de superioridad con ella (León Arroyo, 2019). Cabe recalcar que las influencias familiares juegan un rol importante en la instauración de orientaciones perfeccionistas al fomentar la persecución de altos estándares, pero a diferencia del perfeccionismo desadaptativo, lo hacen desde una actitud más segura y de apoyo incondicional lo que ayuda al establecimiento de límites sanos en los esfuerzos y desarrollar una mayor tolerancia al error (Gonzáles-Urbina et al., 2017). Es por ello que los estudiantes con tendencias más adaptativas del perfeccionismo evalúan su desempeño con mayor flexibilidad, incluso se anticipan a los errores, sienten estrés ante ellas, pero a la vez, las conciben como parte de su proceso de rendir y aprender. Verlos de ese modo, además del apoyo incondicional de los padres favorece el manejo emocional y la orientación al logro desde una motivación intrínseca, comparado a hacerlo por la idea que es una demanda externa, obligada 25 y que condiciona el valor propio. A diferencia de la faceta desadaptativa, las personas con facetas adaptativas del perfeccionismo no debilitan su autoestima a causa de logros no alcanzados (Gnilka et al., 2013; citados en Amorós, 2017) Cabe recalcar que las correlaciones halladas en algunos estudios entre el perfeccionismo y constructos funcionales podrían explicarse parcialmente por el hecho de que en dichos estudios se utilizaron cuestionarios que no distinguían entre estándares altos y de tipo perfeccionistas (por ejemplo, Blasberg et al., 2016), lo que genera una problemática a nivel de conceptualización del perfeccionismo y como consecuencia, una sobrestimación posible de las correlaciones positivas y una subestimación de las negativas, lo que cultiva la idea de que el perfeccionismo podría ser beneficioso (Gaudreau et al., 2022), lo cual será tomado en cuenta más adelante a la hora de reflexionar sobre los hallazgos que se reporten en la revisión. 1.2.4. Diferenciación con constructos similares 1.2.4.1. Excelencia Es común confundir la excelencia con la perfección debido que ambos optan por la búsqueda y logro de estándares altos; sin embargo, guardan diferencias considerables. De acuerdo a Gaudreau (2019), la búsqueda de excelencia es definida como la “tendencia de apuntar y esforzarse hacia estándares altos, pero logrables y haciendo uso del esfuerzo, la determinación y flexibilidad” (Gaudreau, 2019, p. 200). Tanto, las personas que buscan excelencia al igual que perfección se esfuerzan por alcanzar altos estándares motivados por la necesidad de logro, pero a diferencia de los perfeccionistas, las personas que quieren excelencia se plantean 26 metas alcanzables, lo que se refleja en sus esfuerzos, los cuales son flexibles ante el cambio, significativos y arduos. Asimismo, quienes buscan excelencia logran sentir satisfacción cuando cumplen sus objetivos y no se angustian tanto como el perfeccionista si es que el proceso ha tenido errores o ha tomado más tiempo del previsto. En cambio, las personas con rasgos perfeccionistas no solo experimentan esa misma necesidad de logro (que los lleva a fijarse estándares altos), sino que también están motivados por la necesidad de evitar el fracaso (Atkinson, 1957; Elliot & Church, 1997; Gaudreau et al., 2022) y tener un rendimiento impecable, por lo que el proceso de rendimiento puede ser muy exigente, rígido, angustiante y con actos de sobreesfuerzo que hasta parecen innecesarios desde afuera, pero que, desde la percepción de la persona no lo son. El perfeccionista se anticipa a los errores viéndolos desde una mirada catastrófica y, por otro lado, no se siente satisfecho con su rendimiento y logros o lo hacen en menor medida si tienen tendencias más adaptativas del perfeccionismo (Gaudreau et al., 2022; Horney, 1991; Sorotzkin, 1985). Puede decirse entonces que el objeto de búsqueda del perfeccionismo es la impecabilidad en el desempeño (el no equivocarse), mientras que de la excelencia es el esfuerzo y en dicho proceso, hace permisible el error y la satisfacción con las acciones (Öngen, 2015). Adicionalmente, la persona que busca excelencia es capaz de conformarse con sus esfuerzos, comprendiendo que ha hecho lo mejor que pueda, mientras que el perfeccionista no se conforma con ello porque busca sobresalir impecablemente en cualquier oportunidad y pese a las consecuencias que genera esa búsqueda, la justifica en términos de esfuerzo (Shafran et al., 2002). 27 Finalmente, una última diferencia recae en el estilo de autoevaluación y el nivel de juicio y crítica que puede tener la persona consigo misma o un otro en el proceso de rendir y alcanzar los estándares altos. Como se mencionó antes, la persona que busca excelencia ejerce menos crítica sobre sí misma y acepta la posibilidad del error como una circunstancia propia del ser humano (Germer & Neff, 2013; Neff, 2003). Por el contrario, la persona perfeccionista tiende a ser muy crítica respecto a los errores que comete o pudiese cometer y las acciones que decide tomar para rendir a la altura del estándar, motivada por una presión de cumplir con los estándares, estar a la altura aunada a un miedo a fracasar e insatisfacción de no ser suficiente (Gaudreau et al., 2022) Sin embargo, existe el peligro de que, a medida que aumenta la búsqueda de excelencia, pueda hacerlo también el riesgo de desarrollar perfeccionismo. Algunas personas, mientras persiguen los altos estándares, podrían experimentar una creciente insatisfacción si en el proceso pierden la valoración del logro por la idea de que nunca se es suficiente y que puede hacerse más. No obstante, un estudio longitudinal de corta duración sugiere que la búsqueda de la excelencia y el perfeccionismo no convergen, sino que cada uno de estos procesos tiene su propio camino de desarrollo, lo que sugiere que la excelencia puede ser perseguida sin necesariamente generar apertura al desarrollo del perfeccionismo (Gaudreau et al., 2022). Es importante distinguir entre el perfeccionismo adaptativo y excelencia en tanto que, si bien en ambos una mayor tolerancia hacia el error, flexibilidad en el rendimiento y la búsqueda de altos estándares; en el caso del perfeccionismo los 28 altos estándares tienen un carácter más rígido, son más excesivos y se persiguen con impecabilidad debido a la valoración negativa del error comparado a la excelencia, en la que hay mayor flexibilidad en el desempeño, incluyendo el error. 1.2.4.2. Autocrítica Otro constructo con el que tiende a confundirse el perfeccionismo es el de autocrítica, dado que es un elemento cardinal del perfeccionismo desadaptativo. Como se ha mencionado, el perfeccionismo es un rasgo multidimensional de personalidad enfocado en el logro de estándares altos mediante un rendimiento impecable, meticuloso, exigente y libre de errores, el cual está motivado por un gran miedo al fracaso y una sensación interna de insuficiencia. Por otro lado, la autocrítica es un estilo cognitivo multidimensional y de la personalidad con intención de evaluar y juzgar a la persona en su actuar independientemente si es que ha logrado o no su objetivo propuesto (De Rosa et al., 2012; Dunkley et al., 2006). Ambos constructos tienen en común la posibilidad de ser funcionales o disfuncionales, lo cual es explicado por De Rosa et al. (2012). Por un lado, la autocrítica es funcional cuando contribuye en la identificación de conductas adecuadas, la reflexión respecto a modos posibles de corregirlas y todo ello, en la adaptación al medio; sin embargo, es disfuncional cuando la autocrítica tiende a estrategias de evaluación que generan malestar en la persona y no le facilitan la adaptación al medio. En la autocrítica disfuncional existe una sensibilidad frente al error y, como consecuencia de cometerlo, se disparan ideas negativas de la persona como, por ejemplo, el percibirse como un fracaso total por cometerlos; incluso la 29 persona puede impedirse el participar de una actividad por la posibilidad de equivocarse, lo que implicaría para la persona ser evaluado con gran dureza y reprobación por ello. Otras características de la autocrítica disfuncional son el percibir las conductas adecuadas, pero menospreciarlas, ya sea atribuyéndolas a factores externos y no al propio esfuerzo, atribuyéndolas a que más se trata de obligaciones o que no eran tan importantes como originalmente se creían. Cabe recalcar que algunos autores mencionan que la autocrítica disfuncional puede ser el factor mantenedor del perfeccionismo (Shafran et al., 2002), por lo que se ahondará en la diferenciación entre la autocrítica disfuncional y perfeccionismo. Si bien la autocrítica y el perfeccionismo surgen de la inseguridad e insatisfacción con el desempeño y pueden afectar negativamente la valoración personal, se orientan distinto al desempeño. Mientras que la persona perfeccionista se orienta a tener una victoria impecable en lo que respecta a su rendimiento y lo hace mediante una exigencia extrema en tanto con los estándares, las acciones que toma para lograrlos y su autoevaluación; la persona autocrítica no necesariamente busca una victoria impecable, una perfección, sino que más bien tenderá a evaluarse fijándose en las conductas inadecuadas y, dependiendo de la percepción respecto a las conductas inadecuadas y su asociación con la valoración personal, se tratará de autocrítica funcional o disfuncional (De Rosa et al., 2012) Adicionalmente, ambos, autocrítico y perfeccionista, tienden a la evitación emocional. Mientras que el perfeccionismo es un modo de afrontamiento desadaptativo que busca compensar la sensación de inferioridad personal y lo hace mediante la consecución de objetivos altos, exigentes y valorados socialmente y la 30 evitación del fracaso (León Arroyo, 2019; Moroz & Dunkley, 2015) para ser apreciado; la autocrítica evita que la persona se sienta satisfecha con su desempeño por la constante atención que le da a lo inadecuado, incluso ocurrido como imaginado. Esto hace que la persona genere una actitud punitiva consigo misma y tenga dificultades para valorarse positivamente y actuar con confianza (De Rosa et al., 2012; Shahar, 2015). Finalmente, perfeccionismo y autocrítica coinciden en ser factores transdiagnósticos en problemas de salud mental. Se consideran factores transdiagnósticos ya que están presentes en múltiples trastornos mentales (Pineda, 2018), fomentan la vulnerabilidad y acentúan la sintomatología y la posibilidad de recaída (Gilbert & Irons, 2005; Tangney & Dearing, 2002; Zuroff, 2005, citados en Gilbert & Procter, 2006). Por ejemplo, por un lado, se ha vinculado la autocrítica con trastornos como la depresión, ansiedad, suicidio, trastornos alimentarios, abuso de sustancias, trastorno bipolar, ciertos trastornos de personalidad, entre otros (Shahar, 2015). De igual manera, el perfeccionismo se ha vinculado con trastornos similares como los asociados con la autocrítica; por ejemplo, problemas de la conducta alimentaria, ansiedad y depresión (Egan et al., 2011). Cabe describir la intrincada relación entre ambos constructos. De Rosa et al. (2012) mencionan que perfeccionismo y autocrítica interactúan en dos momentos, uno es cuando la persona perfeccionista nota que no está logrando sus estándares que hace que surja la autocrítica con un fin punitivo y de presionar el desempeño; otro momento es cuando la persona en su proceso de autocrítica siente malestar y aumenta sus estándares con la ilusión de encontrar satisfacción de haberlos logrado, 31 lo que la hace propensa a enganchar en un circuito vicioso de insatisfacción compensada por una exigencia cada vez más creciente e intensa. 1.3.Factores asociados a la variable 1.3.1. Variables académicas En el presente apartado se revisará trabajos que informan acerca de factores asociados al perfeccionismo. Se debe tener en cuenta que los estudios disponibles son generalmente de correlación y en muy pocos casos los autores proponen hipótesis causales acerca de factores que influyen en el perfeccionismo. Cabe mencionar que, las secciones de factores familiares y personalidad pueden aproximarse a dar información como potenciales variables influyentes en el desarrollo y mantenimiento del perfeccionismo. El perfeccionismo está relacionado con múltiples variables, de hecho, la mayoría de los estudios que forman parte de la presente revisión exploraron las relaciones que presenta el perfeccionismo con otras variables, pudiendo ser de tipo académico, psicológico e incluso, familiar. Por tanto, se asumió el criterio de agrupar en distintas categorías los trabajos. La primera categoría corresponde a los trabajos que asocian el perfeccionismo con variables académicas, pudiendo ser habilidades como también, dificultades propias del entorno académico. La segunda categoría agrupa los trabajos que asocian el perfeccionismo con variables psicológicas, de igual manera pudiendo ser habilidades y/o problemas ligados a la salud mental. La tercera categoría recolecta una serie de investigaciones que asocian el perfeccionismo con factores familiares, como por ejemplo los estilos de crianza y apego. 32 1.3.1.1.Rendimiento académico En primer lugar, se reportaron los estudios que correlacionan el perfeccionismo y el rendimiento académico. Cabe destacar que el rendimiento académico en estas investigaciones fue medido con el historial de notas, particularmente el promedio ponderado de notas por semestre. De igual manera, en otro estudio se utilizó el puntaje de la prueba de admisión (Shin et al., 2023). Loscalzo et al. (2019), mediante un diseño transversal, estudió la relación entre las dos variables en una muestra conveniente de universitarios italianos (65.7% mujeres, edad media: 23.67 años). Para ello, completaron las dos versiones cortas traducidas al italiano de la “Almost Perfect Scale” (estándares altos, discrepancia) y la Escala Multidimensional de Perfeccionismo de Hewitt & Flett (perfeccionismo auto orientado, orientado a los demás, socialmente prescrito). Encontraron que la discrepancia correlacionó negativa y significativamente con el rendimiento académico y que, los factores de perfeccionismo auto orientado y estándares altos correlacionaron positivamente con el rendimiento académico. La explicación de los resultados reside, por un lado, en que tener niveles altos de discrepancia condiciona al estudiante a sentirse insuficiente y/o dudoso de su desempeño porque percibe que no puede alcanzar los altos estándares que se proponen o le proponen. Por otro lado, que el compromiso y esfuerzo por lograr los altos estándares puede verse reflejado en mayores tasas de estudio y un mejor rendimiento. Adicionalmente, el estudio de Park et al. (2020) estudia la relación entre ambas variables e incluyen a la autoevaluación como un posible mediador en una 33 muestra por conveniencia de 214 universitarios de primer año de dos universidades del sudeste de Estados Unidos cursando carreras STEM (ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas), de los cuales el 55.6% eran mujeres y la edad promedio era 18.06 años. Mediante una metodología transversal, análisis correlacional (r de Pearson) y de modelado de ecuaciones estructurales (AMOS), la aplicación de la versión reducida de la “Almost Perfect Scale” y la toma en consideración de la percepción esperada y actual del puntaje ponderado (GPA), se obtuvieron múltiples resultados. Entre ellos, desataca la existencia de una relación positiva entre los estándares altos, autoevaluación adecuada y logro académico, lo que ocurre contrariamente en el caso de la discrepancia, que correlaciona negativamente con el logro académico y positivamente a una autoevaluación inadecuada. A partir de estos resultados, puede decirse que las personas que tienden a buscar cumplir con estándares altos perfeccionistas se lo proponen autoevaluándose y entendiendo que son capaces de lograrlo con las habilidades que tienen. Al contrario, las personas con altos niveles de discrepancia desmerecen sus logros obtenidos y creen que no pueden obtener el rendimiento académico al que apuntan porque perciben que sus habilidades no están a a la altura, producto de la autoevaluación crítica e imprecisa que hacen. En síntesis, puede decirse que la autoevaluación crítica y dura es la que más negativamente afecta la capacidad de buscar y obtener logros académicos. Shin et al. (2023) evaluaron el perfeccionismo como un posible factor psicológico asociado y con impacto sobre el rendimiento académico de una muestra por conveniencia de universitarios coreanos. Para ello, adoptaron un diseño comparativo de dos grupos, uno de estudiantes con alto rendimiento académico del colegio médico de la universidad nacional de Seúl (N=102) y un grupo control 34 conformado por estudiantes procedentes de una otras universidades de Seúl que cursan carreras distintas a la medicina (N=120). Asimismo, reportaron indicadores de su rendimiento (resultados de la prueba de admisión CSAT) y completaron una serie de instrumentos que midieran los factores (personalidad, resiliencia, ansiedad ante los exámenes, autoeficacia, entre otros), entre las cuales se usó la escala de perfeccionismo multidimensional de Hewitt & Flett para medir el perfeccionismo. Los análisis de regresión lineal múltiple y de conglomerados realizados para la identificación de los factores psicológicos y la comparativa entre los grupos de estudiantes revelaron que el neuroticismo, los niveles de ansiedad ante los exámenes y el perfeccionismo son factores importantes asociados al alto rendimiento. Respecto al perfeccionismo, encontraron en el grupo de comparación menores niveles de perfeccionismo y ansiedad ante los exámenes, asociado a un menor puntaje en el examen de admisión comparado a aquellos del grupo de alto rendimiento académico que presentaron un nivel moderado de perfeccionismo general, con niveles bajo en lo que respecta el perfeccionismo socialmente prescrito, y ansiedad ante los exámenes. Incluso, las diferencias, incluyendo el género y la edad como covariantes, demostraron ser significativas. Estos resultados sugieren que un nivel saludable de perfeccionismo puede ser necesario y favorecer un alto rendimiento académico ya que los impulsa a esforzarse por lograr un desempeño excepcional y ser admitidos en un colegio de inminencia y reconocimiento como el de Seúl (Holt, 2014). Puede concluirse que el perfeccionismo está asociado significativamente al rendimiento; no obstante, la relación varía según las dimensiones del perfeccionismo y modelo teórico desde el que se parte. Existe una tendencia en la 35 que las dimensiones más adaptativas del perfeccionismo se asocian positivamente, mientras que las más desadaptativas (ej. discrepancia) negativamente. Cabe mencionar que, en el contexto de estudiantes de alto rendimiento, un perfeccionismo a un nivel saludable, en el que más predomine los estándares que la discrepancia y las dudas, puede favorecer su rendimiento académico ante circunstancias de alto estrés. 1.3.1.2. Ajuste Académico Siah et al. (2023) estudian la relación entre el perfeccionismo y ajuste académico, con las estrategias de afrontamiento en una muestra conveniente de 170 estudiantes de pregrado de Malasia (70.6% mujeres, edad media: 21.37 años ± 1.3) que completó los siguientes instrumentos: la Almost Perfect Scale en su versión reducida de Slaney, el Cuestionario Simplificado de Estrategias de Afrontamiento de Xie y la Escala de Ajuste Académico de Anderson. Realizaron análisis estadísticos correlacionales por medio del coeficiente de Pearson y un modelo de ecuaciones estructurales, a partir del cual hallaron, una vez controlado el efecto de la edad y género, que el perfeccionismo correlaciona con las estrategias de afrontamiento y ajuste académico de forma diferencial, pues el perfeccionismo adaptativo correlaciona positivamente con estrategias de afrontamiento centradas en el problema y el ajuste académico, negativamente con estrategias centradas en la emoción, mientras que el perfeccionismo desadaptativo de forma inversa. Respecto a la mediación, se encontró que los estilos de afrontamiento median la relación entre el perfeccionismo adaptativo y el ajuste académico, mientras que específicamente el estilo centrado en la emoción media la relación entre el perfeccionismo desadaptativo y el ajuste académico. Los resultados reflejan que, 36 acorde a la tendencia perfeccionista, el tipo de afrontamiento utilizado puede variar y afectar en el ajuste académico, siendo más favorable la arista adaptativa del perfeccionismo y el afrontamiento centrado en el problema ya que los estudiantes con ellas se orientan hacia la acción con una menor preocupación por su habilidad para alcanzar los estándares, lo cual favorece su adaptación a los desafíos académicos, comparados a los que tienen rasgos perfeccionistas más desadaptativas que dudan de su capacidad y temen al fracaso (Rice & Lapsley, 2001) 1.3.1.3. Motivación académica La motivación académica es una variable relevante en el estudio del perfeccionismo debido a que puede ser variada (ej. por superación personal, obtención de aprobación, evitación del fracaso y sus consecuencias) y afectar de ese modo, las experiencias de logro a los que apuntan las personas con rasgos de perfeccionismo. Es por ello que en esta sección se reportan investigaciones que pueden ofrecer información sobre la relación entre ambas variables. En primer lugar, Mahasneh et al. (2019) estudiaron en un grupo de estudiantes de pregrado de dos universidades en Jordania (N= 406, 71.2% mujeres, edad media 20.3 años) los niveles de perfeccionismo y tipo de motivación que presentaban, la relación entre estas variables, al igual que la capacidad del perfeccionismo de predecir la motivación del estudiante. Para cumplir cada uno de estos objetivos, los estudiantes completaron dos escalas, la Escala Multidimensional de Perfeccionismo de Hewitt & Flett (1991) y la Escala de Orientación de la Motivación de Cain (2008). Posteriormente, sus resultados fueron analizados mediante técnicas estadísticas descriptivas, comparativas (T student 37 según género), correlacionales (R de Pearson) y de regresión linear múltiple. Encontraron que el perfeccionismo y motivación se encontraron en niveles moderados, siendo más altos los de perfeccionismo auto orientado y motivación intrínseca. Asimismo, no hubo diferencias significativas en los niveles de perfeccionismo o tipo de motivación según el género. Sobre la relación entre ambas variables, encontraron que el perfeccionismo (auto orientado y socialmente prescrito) está asociado positivamente a la motivación y también, predice su aumento con coeficientes moderados, explica el 16.8% de la varianza de la motivación intrínseca y 15.3% de la extrínseca. Cabe recalcar que el perfeccionismo auto orientado, predijo significativa y positivamente más a la motivación intrínseca que extrínseca. Aun así, puede decirse que ambos tipos de motivación pueden estar presentes en el universitario independiente del perfeccionismo que tiene más marcado, lo que concuerda con otros hallazgos (Mills & Blankstein, 2000; Miquelon et al., 2005; Van Yperen, 2006) y refleja la multidimensionalidad del perfeccionismo y la motivación, pudiendo ser motivado por superación personal, búsqueda de reafirmación y aprobación, evitación de consecuencias asociadas al fracaso. El estudio de Akpur y Yurtseven (2019) investigó esta relación, también incluyendo a la procrastinación como variable, en una muestra aleatoria de 210 estudiantes de una universidad pública de Turquía (55% hombres). Para lograr ello, eligieron un diseño metodológico transversal, correlacional (r de Pearson) y causal (modelado de ecuaciones estructurales AMOS) y aplicaron los siguientes instrumentos: la Escala de Motivación Académica de Vellerand et al. (1992) traducido por Karataşand Erden (2012), la Escala Multidimensional de 38 Perfeccionismo de Frost et al. (1990) traducido por Kağan (2011) y el Inventario de Procrastinación Académica de Aiken traducido por Balkıs (2006). Como resultado, encontraron que la motivación afecta el perfeccionismo, específicamente que la motivación intrínseca predice positivamente al perfeccionismo adaptativo, mientras que, la motivación extrínseca predice positivamente al perfeccionismo desadaptativo y negativamente al adaptativo, lo que se corrobora con hallazgos de otros estudios (ej. Stoeber & Eismann, 2007). Puede deberse este resultado a que las personas con tendencias más adaptativas del perfeccionismo son guiados más por su propio deseo de alcanzar los estándares altos y la perfección, mientras que los que tienden a tendencias más desadaptativas lo hacen para sentirse reconocidos por el rendimiento impecable que realizan y evitar las reacciones negativas que aprendieron a recibir cuando cometieron errores. Asimismo, la investigación de Akbar y Javed (2021) estudian las relaciones entre el perfeccionismo, orientación a metas y motivación al logro, con interés en determinar la influencia que ejerce el perfeccionismo sobre la motivación, en una muestra conveniente de 200 universitarios pakistanís. A través de una metodología transversal, correlacional (r de Pearson), uso de análisis de regresión jerárquica y la aplicación de instrumentos (la Escala Multidimensional de Perfeccionismo de Frost & colaboradores (1990), la Escala de Orientación a Metas de Desempeño de Button & colaboradores (1996) y finalmente, la Escala de Motivación al Logro de Ray (2004), encontraron que el perfeccionismo se asocia y predice positivamente la motivación al logro que puede tener el estudiante. El resultado encontrado puede deberse a la satisfacción y recompensa que obtienen los estudiantes al conseguir los altos estándares que se plantean, lo cual fortalece la motivación hacia más logros. 39 No obstante, es importante aclarar que por afuera puede verse beneficioso el cumplimiento de altos estándares, sin embargo, es importante discriminar su funcionalidad porque la experiencia se vive distinta si parte del deseo genuino de alcanzar ese logro o hacerlo porque es lo que otros esperan, además del miedo a equivocarse y sus implicancias. Finalmente, el estudio transversal, comparativo y correlacional de Naz et al. (2021) también encuentra relaciones significativas entre el perfeccionismo y la motivación hacia el logro académico, asimismo incluye como tercera variable a la procrastinación. Asimismo, se realiza en una muestra aleatoria de 250 universitarios de cinco instituciones de Pakistán y se obtuvo que, a través de los instrumentos aplicados (la Escala Multidimensional de Perfeccionismo de Frost (1990), la Escala de Motivación Académica de Vallerand et al. (1992) y la Escala de Procrastinación Académica de Solomon & Rothblum (1984)), que los resultados varían según el tipo de perfeccionismo. En cuanto al perfeccionismo adaptativo, se encontró que tuvo relaciones más robustas con la motivación (intrínseca y extrínseca), posiblemente debiéndose a que el apuntar y cumplir con altos estándares puede ser con intención personal o con la intención de impresionar a otros con el desempeño. En cambio, el perfeccionismo desadaptativo, como las otras investigaciones, se asoció positivamente a la motivación extrínseca lo que refleja que la intención de impresionar y recibir reconocimiento de otros se canaliza a través del comportamiento perfeccionista. Incluso, se encontraron diferencias significativas según el género, los hombres mostraron mayores niveles de perfeccionismo comparado a las mujeres posiblemente por experimentar mayor presión en el área académica y profesional. 40 En síntesis, se observa una tendencia común entre las investigaciones revisadas en tanto que el perfeccionismo tipo desadaptativo correlaciona más con motivación extrínseca mientras que el perfeccionismo tipo adaptativo más con motivación intrínseca; con la excepción de hallazgos de estudios que no reflejan dicha diferencia. Adicionalmente, estos estudios reflejan la importancia de conocer la fuente de motivación de la conducta perfeccionistas y propiciar una que sea más interna de modo motiva conductas operadas bajo control apetitivo e iniciativa propia, comparado a hacerlo por recibir reconocimiento e impresionar, lo que es motivado externamente. 1.3.1.4.Logro académico En tercer lugar, se encontraron investigaciones sobre la relación entre el perfeccionismo y logro académico, debido a que este último es motivado y obtenido a partir del establecimiento y cumplimiento de estándares altos, lo que es un aspecto importante del perfeccionismo. A diferencia del apartado anterior acerca del rendimiento, con logro académico los autores hacen referencia a la medida en la que el estudiante ha logrado un objetivo académico, lo que se ve reflejado en su rendimiento en exámenes, exposiciones y clases (Schneider & Preckel, 2017 en Madigan, 2019). Gaudreau et al. (2022) realiza una investigación en la que reporta cinco estudios con un total de 2157 universitarios canadienses, con la intención de realizar una diferenciación entre la excelencia y perfeccionismo y su relación con los logros académicos. Específicamente, en su cuarto estudio, de corte transversal, le aplicó a una muestra de 191 universitarios (67.4% mujeres, edad media: 20.49 años) 41 instrumentos (ficha sociodemográfica, prueba SCOPE) y analizó sus resultados mediante múltiples modelos de regresión. Encontraron que la excelencia predice positivamente mayores logros académicos mientras que el perfeccionismo negativamente, lo que refleja que el perfeccionismo puede obstaculizar logros y estancar el nivel de estos debido a su carácter rígido y exigente (por ej. dedicación a buscar la perfección en detalles insignificantes, evitación de riesgos para minimizar errores y fracaso) a diferencia de la excelencia que promueve la experimentación de errores como proceso iterativo de aprendizaje y el avance constante hacia metas realistas, lo que favorece la obtención de mayores logros. En esta misma línea, Gaudreau et al. (2022) replicó el estudio previamente mencionado, pero con cambios en el diseño metodológico para corroborar los efectos del perfeccionismo y la excelencia a largo plazo sobre el nivel de logro académico de los estudiantes. Para ello, midieron en una muestra de 153 universitarios (80.1% mujeres, edad media: 19.22 años) indicadores de excelencia, perfeccionismo y su rendimiento académico cada cuatro meses durante su año académico, con el propósito de hallar sus asociaciones con el rendimiento, además de otros objetivos como la estabilidad de la prueba SCOPE y las influencias de la excelencia sobre el perfeccionismo y viceversa. Encontraron que las personas que se esfuerzan por la excelencia obtienen mejores notas comparado a quienes se esfuerzan por la perfección, que contrariamente, mostró ser innecesario al corto plazo y dañino al largo porque predijo cambios negativos en el rendimiento. Es importante mencionar que contrasta con lo hallado por otros estudios que indican que la obtención de logros académicos predice la búsqueda de la perfección (Damian et al., 2017; Endleman et al., 2021), lo cual refleja que el carácter exigente, 42 estricto e impecable del perfeccionismo estanca y obstaculiza los logros al promover acción o inacción orientado a la evitación de errores. En conclusión, algunos investigadores reportaron una relación positiva entre el perfeccionismo y mayores logros académicos (Damian et al., 2017; Endleman et al., 2021); no obstante, Gaudreau et al. (2022) pone en relieve que es posible que estudios previos que revelan esos resultados han sobrestimado el efecto positivo del perfeccionismo, posiblemente por la ausencia de una teoría clara que distingue la excelencia del perfeccionismo, siendo estos constructos fácilmente confundibles. En ese sentido, sugiere que futuras investigaciones consideren esa distinción al reportar hallazgos sobre la adaptabilidad del perfeccionismo para prevenir conclusiones erradas. 1.3.1.5.Procrastinación Académica A continuación, se reportan sobre los hallazgos de las relaciones encontradas entre el perfeccionismo la procrastinación, una conducta muy común que resulta perjudicial para el estudiante al interferir con su desempeño, aprendizaje y adaptación. La procrastinación es el hábito de aplazar indebida o innecesariamente tareas a pesar de los efectos negativos que tenga dicha acción (Johansson et al., 2023). Akpur & Yurtseven (2019) estudiaron la relación entre el perfeccionismo y procrastinación en una muestra aleatoria de 210 estudiantes de una universidad pública en Turquía (55% hombres). Para ello, completaron una serie de instrumentos y se analizaron estadísticamente los resultados (R de Pearson y Modelo de Ecuaciones Estructurales AMOS). Encontraron que el perfeccionismo 43 adaptativo correlacionaba negativamente con la procrastinación y el perfeccionismo desadaptativo positivamente con la procrastinación. Este resultado coincide con lo postulado por algunos autores, que las personas con tendencias más adaptativas de perfeccionismo procrastinan menos (Çapan, 2010). Por otro lado, este resultado también refleja que las preocupaciones constantes, las autodudas y la autoevalución dura nutren el miedo al fracaso, el cual a su vez la postergación de tareas. Otra investigación que sostiene la relación positiva entre el perfeccionismo y la procrastinación es la de Naz et al. (2021), estudio que fue mencionado en la sección de motivación y se realizó en 250 universitarios de Pakistán. Hallaron que el perfeccionismo correlacionó con la procrastinación, pero más lo hizo su lado desadaptativo, lo cual sostiene lo hallado por el estudio anterior, pues las personas con tendencias desadaptativas aplazan y/o alargan sus trabajos por querer evitar errores y así reducir las posibilidades de ser sujetos a la crítica. Hasta el momento las investigaciones anteriores han demostrado relaciones positivas entre ambas variables, sobre todo del lado más desadaptativo del perfeccionismo. En ese sentido, Coutinho et al. (2022) estudian el perfeccionismo y su relación con la procrastinación activa en una muestra no probabilística de 175 universitarios de pregrado de una institución de Emiratos Árabes Unidos (86.3% mujeres, edad media: 21.64 años). Mediante la aplicación de la “Almost Perfect Scale”, La Escala de Procrastinación Activa y un análisis correlacional (r de Pearson) encontraron que el factor de discrepancia del perfeccionismo correlacionó negativamente con la procrastinación activa. En otras palabras, los universitarios 44 que perciben una mayor discrepancia entre su desempeño y estándares, tienden a ser menos propensos a posponer activamente tareas importantes y retomarlas ya que desconfían de sí mismos y como efecto, se desaniman al agobiarse de preocupaciones. A continuación, se encontraron una serie de investigaciones que incluyen otras variables en el estudio del perfeccionismo y la procrastinación, con el fin de conocer qué variables pueden explicar la relación como también otras que afectan la intensidad con la que se relacionan las variables. Huang et al. (2022) estudiaron la relación entre el perfeccionismo desadaptativo y procrastinación académica, con la resiliencia como variable mediadora y los estilos de afrontamiento como moderadora en una muestra por conveniencia de 665 universitarios de enfermería de dos universidades chinas (77.59% mujeres, edad media: 19.86 años). Obtuvieron múltiples resultados a través del análisis correlacional (R de Pearson) y de mediación moderación (El modelo macro 4 y 14 de Hayes PROCESS) de los resultados de los instrumentos: la versión china de Zi & Zhou (2006) de la Escala Multidimensional de Perfeccionismo de Frost, el Cuestionario Simplificado de Estilos de Afrontamiento de Xie (1998), la Escala de Resiliencia de Connor & Davidson revisada por Yu & Zhang (2007) y el Inventario de Procrastinación de Aitken (1982). Encontraron que el perfeccionismo desadaptativo correlacionó positivamente con la procrastinación académica, con la resiliencia como mediadora y estilo de afrontamiento como moderador, lo cual sostiene nuevamente que los estudiantes sucumben a sus preocupaciones y miedos de ser criticados por no responder favorablemente a las altas expectativas que se tienen de ellos, lo cual afecta su perseverancia y 45 desempeño y hace que procrastinen más por miedos a fallar. Cabe destacar que, si el afrontamiento es centrado en el problema que en la emoción, favorece la resiliencia del estudiante y amortigua el efecto del perfeccionismo sobre su procrastinación. En otra oportunidad, Huang et al. (2023) examinan las relaciones entre el perfeccionismo y la procrastinación académica con variables mediadoras y moderadoras distintas, con la autoeficacia como mediadora y resiliencia moderadora, en una muestra de 587 estudiantes de pregrado de enfermería de dos universidades de China (76% mujeres, edad media: 19.65). Para ello, completaron una serie de instrumentos que midieran las variables, en el caso del perfeccionismo, La Escala Multidimensional de Perfeccionismo de Frost revisada por Zi & Zhou (2006). Los resultados fueron analizados con técnicas estadísticas descriptivas, correlacionales (Pearson’s R) y de modelado, para estimar el efecto de las variables mediadoras y moderadoras (El modelo macro 4 y 14 respectivamente de Hayes). Hallaron que el perfeccionismo predice la procrastinación en las estudiantes. Por un lado, el aspecto adaptativo del perfeccionismo negativamente, pues los estudiantes que buscan el logro de estándares altos realizan menos conductas de procrastinación al tener más herramientas respecto al establecimiento de metas y el afrontamiento directo (Steinert et al., 2021). Por otro lado, el aspecto desadaptativo predice positivamente a la procrastinación, posiblemente ya que los estudiantes realizan interpretaciones negativas del evento, lo cual activa y mantiene sus miedos a equivocarse y fallar por lo que posponen sus tareas (Steel, 2007; Smith et al., 2019). Adicionalmente, la autoeficacia media parcialmente la asociación entre el perfeccionismo adaptativo y la procrastinación mientras que la resiliencia demostró 46 moderar dicha relación. La autoeficacia puede explicar en parte esta relación por las sensaciones de autoconfianza que cultivan las personas que apuntan a sus estándares muy altos y los logran, lo cual disminuye las chances de procrastinar, además que, en el caso que su nivel de resiliencia es alto, reduce de igual manera las conductas de procrastinación a la vez que potencia el efecto del perfeccionismo. Es importante mencionar que estas relaciones resultaron aun habiendo controlado el efecto de covariantes como el género, la edad, estructura familiar y ubicación geográfica. En conclusión, el perfeccionismo adaptativo junto a las habilidades de autoeficacia y resiliencia disminuyen la procrastinación, los cuales se sugieren fomentar. Sepiadou y Metallidou (2022) estudiaron la relación con el hardiness académico, la habilidad de perseverar ante desafíos académicos, como moderador en una muestra conveniente de estudiantes de pregrado de Grecia (74.9% mujeres, edad promedio 23.07 ± 4.7). Desde el modelo de perfeccionismo de Slaney y colaboradores, hallaron que las dimensiones adaptativas del perfeccionismo (altos estándares y orden) asociaron y predijeron negativamente a la procrastinación mientras que su dimensión desadaptativa (discrepancia) positivamente con la procrastinación. Adicionalmente, hallaron que las dimensiones de hardiness de desafío y compromiso moderan significativamente la relación positiva entre el perfeccionismo desadaptativo y la procrastinación académica, lo que significa que los estudiantes con niveles altos de hardiness tenían más probabilidades de posponer sus deberes ya que mostraban más resistencia a fallar en aquellas actividades. Asimismo, la dimensión de control de la variable de hardiness moderó la relación negativa entre el perfeccionismo adaptativo y la procrastinación 47 académica, pues las personas con tendencia a exigirse estándares altos y presentar niveles altos de control procrastinan menos al percibir que pueden regularse emocionalmente en el proceso de rendimiento. Por otra parte, Cho y Lee (2022) estudian con un estudio transversal la relación entre las variables en 156 universitarios coreanos de pre grado medicina (18.1% mujeres, edad media: 22.5 años); sin embargo, eligen estudiar el perfeccionismo auto orientado y agregan el miedo al fracaso como variable moderadora. Se obtuvieron distintos resultados mediante el análisis correlacional (r de Pearson) y de regresión linear múltiple de los resultados de los instrumentos aplicados. Cabe recalcar que el perfeccionismo, fue medido mediante La Escala Multidimensional de Perfeccionismo de Hewitt y Flett traducido por Han (1993). Encontraron que los estudiantes tienen tendencias a orientarse a estándares muy altos, motivados por el logro y la autoexigencia. Asimismo, que el perfeccionismo auto orientado correlacionó negativamente con la procrastinación académica, posiblemente porque las personas con este rasgo cuentan con habilidades de organización u otros que disminuyen las posibilidades de procrastinar. Cabe recalcar que el miedo al fracaso demostró afectar la relación entre el perfeccionismo y procrastinación haciendo que sea positiva, lo que implica que, en circunstancias académicas de alta exigencia, los estudiantes pueden experimentar miedos a fracasar, lo que resulta en que realicen conductas de postergación para minimizar los errores. Por último, Akbay y Delibalta (2020) estudian como el perfeccionismo, la procrastinación y el locus de control puede influir en la toma de decisiones de riesgos académicos en una muestra conveniente de 507 estudiantes de pre grado de 48 una universidad de Turquía (69.2% mujeres, edad media: 20.73 años). Aplicaron múltiples escalas, entre ellas, la encuesta de información personal, la de Toma de Riesgos Académico adaptado por Korkmaz Bavlav (2002), la de Procrastinación Académica desarrollado por Cakıcı (2003), la de Locus de Control Académico de Akın (2007) y finalmente, la de Perfeccionismo Académico de Odacı et al. (2017). A través del análisis correlacional (r de Pearson) y de regresión linear múltiple, encontraron en este caso, que el perfeccionismo no se relacionó con la procrastinación. Además de que los comportamientos de riesgo aumentaron en la medida que los niveles de perfeccionismo y procrastinación disminuyeron y el locus de control interno incrementó. Esto resultados reflejan que el perfeccionismo puede inhibir la tomar de riesgos, lo cual está relacionado al miedo a fracasar que es inherente a esta conducta. En conclusión, pueden resumirse los hallazgos sobre la relación entre el perfeccionismo y procrastinación en cuatro principales. El primero es que el perfeccionismo desadaptativo correlaciona positiva y consistentemente con la procrastinación, lo cual se explica a partir de la evitación del fracaso, factor que sostiene la conducta de procrastinación. El segundo es que el perfeccionismo más adaptativo correlaciona negativamente con la procrastinación, aunque puede hacerlo positivamente, con la influencia de una variable moderadora, como, por ejemplo, el miedo a fracasar. El tercero es que hay variables que explican en parte la relación (ej. resiliencia, miedo al fracaso) como también otras que afectan su relación (ej. estilos de afrontamiento). 49 1.3.1.6.Burnout Académico El burnout es un problema psicológico de alta prevalencia en universitarios (Kristanto et al., 2016) al igual que el perfeccionismo como rasgo de personalidad (Curran & Hill, 2019). El aumento y presencia de ambos en esta población se debe al estrés que experimentan los estudiantes al percibir que no están pudiendo enfrentar favorablemente las demandas universitarias (académicas, interpersonales, profesionales, etc.), incluyendo el deseo propio y específico de alcanzar el éxito impecablemente mediante la exigencia. La literatura ofrece evidencia de que ambas variables están asociadas significativamente e incluso que el perfeccionismo ha predicho un aumento en el burnout (Aboalshamat et al., 2017; Kljajic, Gaudreau & Franche, 2017). Es por ello que a continuación se mostrarán investigaciones de los últimos cinco años que ofrecen evidencias sobre la relación entre ambas variables. Ijaz y Khalid (2020) estudiaron la relación entre el perfeccionismo y burnout académico, con la rumiación depresiva y preocupación como variables mediadoras, mediante un diseño de investigación transversal y correlacional con 515 universitarios de distintas instituciones públicas y privadas de la ciudad de Lahore (54% hombres, edad promedio de 20 años). La muestra fue obtenida mediante la técnica de muestreo estratificado simple. Completaron una serie de instrumentos (La Almost Perfect Scale de Slaney et al. 2001, la Escala de Respuestas Rumiativas de Treynor et al. 2003, el Cuestionario de Preocupación de Penn State Meyer et al. 1990 y la Escala de Burnout de Ijaz y Khan 2012) y se analizaron sus resultados. Hallaron que ambas dimensiones del perfeccionismo, la discrepancia y los altos estándares, predijeron un aumento de la preocupación, rumia depresiva y consecuentemente, el burnout. Este resultado explica que la búsqueda obsesiva de 50 estos estándares y la percepción propia de no ser capaz de alcanzarlos son aspectos del perfeccionismo que generan malestar en el estudiante, quien intentando gestionarlos rumiando sobre su rendimiento del pasado o preocupándose por el futuro y las consecuencias de no alcanzar los estándares, lo hace desadaptativamente y como consecuencia, exacerba más su malestar hasta el punto de experimentar burnout. El aporte de esta investigación, nuevamente recae en el esclarecimiento de la interacción de variables cognitivas en la relación perfeccionismo-burnout al igual que revelar que la dimensión de altos estándares, usualmente percibida como adaptativa, está asociado a consecuencias negativas para la salud mental del universitario En esa misma línea se encuentra el estudio que hicieron De La Fuente et al. (2022), realizado en una muestra por conveniencia de 654 universitarios de dos universidades españolas (83.5% mujeres, edad media: 20.13 años) en el cual se demostró que, en situaciones de exámenes, las personas con mayor tendencia al perfeccionismo adaptativo experimentan mayor bienestar y engagement para perseguir metas más exigentes al afrontar los retos positivamente (ej. auto instrucciones, reevaluación positiva). Por contrario, las personas con mayor tendencia a preocuparse con querer alcanzar perfección y percibir no estar haciéndolo, experimentaron mayor malestar y estado de burnout ya que afrontaban la situación magnificando su estado emocional (ej. a modo de ansiedad, preocupación, desesperanza, etc.) en los tres contextos académicos (aula, estudio y exámenes). A partir de ello, puede decirse que distintas situaciones académicas pueden activar las tendencias de perfeccionismo que puede tener el estudiante y 51 dependiendo del estado psicológico y modo de afrontamiento, pueden experimentar más estados de engagement o burnout. En síntesis, la revisión de estudios sobre el perfeccionismo y burnout puede resumirse en tres conclusiones principales. El primero es que el perfeccionismo desadaptativo predice el burnout positivamente ya que el estudiante magnifica sus estados emocionales negativos al preocuparse excesivamente por su desempeño, ser meticuloso y percibirse constantemente estando por debajo de sus estándares. El segundo es que existen variables que pueden explicar en parte la relación, como por ejemplo la rumia depresiva, la preocupación y el estilo de afrontamiento. El tercero es que el perfeccionismo adaptativo correlaciona negativamente con el burnout o se asocia positivamente, pero a una menor intensidad comparada al perfeccionismo desadaptativo. 1.3.2. Variables psicológicas A continuación, la siguiente sección corresponde a los hallazgos de los factores psicológicos asociados al perfeccionismo. Entre ellos, se encuentran el bienestar psicológico, satisfacción con la vida, estrés, habilidades socioemocionales (mindfulness, autoestima) y problemas psicológicos como la depresión, ansiedad, ideación suicida, problemas de adicción, síndrome de impostor y otros. 1.3.2.1.Personalidad La personalidad del universitario puede influir en el desarrollo del perfeccionismo. Es posible que determinados rasgos estén asociados e incluso 52 puedan predecir tendencias perfeccionistas, ya sean más adaptativas o desadaptativas. A continuación, se reportarán los estudios en materia de personalidad. Lewis y Cardwell (2020) investigaron la relación entre rasgos de personalidad (cinco grandes rasgos y perfeccionismo) e indicadores de salud mental (bienestar psicológico, depresión, ideación suicida) en 1744 estudiantes del Reino Unido de pregrado en carreras de atención médica, entre ellas veterinaria, medicina, farmacia, odontología y derecho como excepción (80% mujeres, edad media: 22 años). El estudio fue transversal, empleó múltiples instrumentos (NEOFFI, la Escala Multidimensional de Perfeccionismo de Frost, la Escala de Bienestar Psicológico de Warwick-Edimburgo, el Cuestionario General de Salud, el Inventario de Depresión de Beck-2 y preguntas sobre ideación suicida) y se analizaron los resultados mediante análisis de regresión. Se halló que tener rasgos desadaptativos de personalidad como altos niveles de neuroticismo, perfeccionismo y niveles bajos de conciencia impactan negativamente la salud mental, resultando en menores niveles de bienestar y mayores de depresión. Asimismo, la investigación de Walton et al. (2020) estudió la relación entre rasgos de personalidad, estilos de crianza, cultura y perfeccionismo con hincapié en la capacidad de predicción que pueden tener las variables mencionadas en el perfeccionismo. Para ello, dos muestras no probabilísticas universitarias, una de Estados Unidos (N=168) y otra del Medio Oriente (n=74) completaron escalas sobre las percepciones que tienen sobre su crianza (el Cuestionario de Autoridad Parental, PAQ), sus rasgos de personalidad (el Inventario de los Cinco Rasgos de Personalidad) y sus tendencias de perfección (las Escalas Multidimensionales de 53 Perfeccionismo de Frost y Hewitt y Flett). Se realizaron análisis estadísticos descriptivos, correlacionales (R de Pearson) y de regresión jerárquica, el cual considero al género y cultura como variables de control. Respecto al género, se encontraron diferencias significativas en hombres, quienes obtuvieron niveles más altos de perfeccionismo auto orientado, estilo de crianza permisivo y estabilidad emocional. De igual manera, los estudia