El presente estudio tuvo como objetivo analizar el impacto de la depresión en el consumo de alcohol en jóvenes universitarios de Latinoamérica durante los últimos 10 años. Se realizó una revisión crítica de la literatura, siguiendo la metodología PRISMA, con búsqueda en Google Scholar y Scopus, seleccionándose 15 estudios que cumplían con los criterios establecidos. En cuanto al objetivo general, los estudios revisados no permiten afirmar con certeza que exista un impacto directo de la depresión sobre el consumo de alcohol en jóvenes universitarios, debido a la escasa cantidad de investigaciones con diseños metodológicos adecuados. Pese a estas limitaciones, los hallazgos ofrecen una base preliminar para considerar que la sintomatología depresiva podría influir en ciertos patrones de consumo de bebidas alcohólicas, como la frecuencia o la cantidad ingerida. Estos resultados permiten generar recomendaciones para el desarrollo de estrategias preventivas en salud mental dirigidas a esta población. Los resultados evidenciaron que los niveles de depresión leve y moderado son los más prevalentes en la población universitaria latinoamericana. Asimismo, el consumo de alcohol varía entre bajo riesgo, perjudicial y dependiente, y se ve influido por factores como el estrés académico, la falta de apoyo emocional, las condiciones socioeconómicas y la etapa del ciclo universitario. En la relación entre depresión y consumo de alcohol, se encontró una correlación positiva lo cual refuerza la necesidad de abordar ambas problemáticas de manera integral.
This study aimed to analyze the impact of depression on alcohol consumption among university students in Latin America over the past ten years. A critical literature review was conducted following the PRISMA methodology, with searches performed in Google Scholar and Scopus. A total of 15 studies that met the established criteria were selected. Regarding the main objective, the reviewed studies do not allow for a definitive conclusion about a direct impact of depression on alcohol consumption among university students, due to the limited number of studies with adequate methodological designs. Despite these limitations, the findings provide a preliminary basis to consider that depressive symptoms may influence certain patterns of alcohol consumption, such as frequency or quantity consumed. These results support the development of preventive mental health strategies aimed at this population. The results showed that mild to moderate levels of depression are the most prevalent among Latin American university students. Likewise, alcohol consumption ranges from low-risk to harmful and dependent use, and is influenced by factors such as academic stress, lack of emotional support, socioeconomic conditions, and the stage within the university cycle. A positive correlation was found between depression and alcohol consumption, highlighting the need to address both issues in an integrated manner.