Los trastornos mentales en el trabajo representan actualmente para la salud laboral una preocupación cada vez más notable. La prevalencia en el sector sanitario es considerable, siendo los trastornos de ansiedad y depresión los más comunes, seguidos del síndrome de burnout. Estos trastornos aumentaron considerablemente a partir del año 2020 en este sector debido a la pandemia del COVID-19.El impacto económico es considerable, con pérdidas estimadas en un billón de dólares anuales debido a la pérdida de días de trabajo a causa de la depresión y la ansiedad. El objetivo de la investigación fue analizar la prevalencia, características y factores asociados de los trastornos mentales en el sector salud, con énfasis en depresión, ansiedad, burnout y otras patologías mentales relacionadas con el trabajo, para proponer estrategias de prevención e intervención. La metodología corresponde a una revisión teórica, en la modalidad de portafolio, estructurada a partir de tres subtemas interrelacionados que abordan un eje temático común. Se utilizaron bases de datos biomédicas (PubMed, Elsevier, SciELO, Dialnet, Google Scholar) de los últimos 5 años. Dentro de los hallazgos se reveló tres patrones principales: depresión y ansiedad , con tasas de prevalencia que van del 45% al 60% y del 35% al 50%, respectivamente, afectando la productividad y el rendimiento de forma crucial; síndrome de burnout, prevalente entre el personal sanitario con 82,5%, caracterizado por disminución de la realización personal, despersonalización y agotamiento emocional; y otras afecciones como el trastorno de estrés postraumático con el 19,9% en el personal de emergencia, así como trastornos de adaptación y somáticos, que requieren enfoques específicos para su tratamiento. En conclusión, se puede afirmar que los trastornos mentales en el sector salud no solo son una prevalencia significativa sino también una tendencia creciente, lo que requiere intervenciones integrales que tengan en cuenta los factores individuales, organizacionales y contextuales para una prevención y un manejo efectivo.
Mental disorders in the workplace are currently an increasingly significant concern for occupational health. Their prevalence in the healthcare sector is considerable, with anxiety and depression disorders being the most common, followed by burnout syndrome. These disorders increased significantly in this sector starting in 2020 due to the COVID-19 pandemic. The economic impact is considerable, with losses estimated at one trillion dollars annually due to lost work days caused by depression and anxiety. The objective of this research was to analyze the prevalence, characteristics, and associated factors of mental disorders in the healthcare sector, with an emphasis on depression, anxiety, burnout, and other work-related mental illnesses, in order to propose prevention and intervention strategies. The methodology corresponds to a theoretical review, in the form of a portfolio, structured around three interrelated subtopics that address a common thematic axis. Biomedical databases (PubMed, Elsevier, SciELO, Dialnet, Google Scholar) from the last 5 years were used. The findings revealed three main patterns: depression and anxiety, with prevalence rates ranging from 45 to 60% and 35% to 50%, respectively, which crucially affect productivity and performance; burnout syndrome, prevalent among healthcare personnel with 82.5%, characterized by decreased personal fulfillment, depersonalization, and emotional exhaustion; and other conditions such as post-traumatic stress disorder (PTSD) with 19.9% of emergency personnel, as well as adjustment and somatic disorders, which require specific approaches for treatment. In conclusion, it can be stated that mental disorders in the health sector are not only significantly prevalent but also a growing trend, requiring comprehensiveinterventions that consider individual, organizational, and contextual factors for effective prevention and management.